La Hermandad de Cofradías de Logroño ha anunciado que la nueva imagen de Jesús Resucitado, encargada al imaginero sevillano Manuel Martín Nieto, llegará finalmente a la ciudad en otoño, y no antes de la próxima Semana Santa como inicialmente se había previsto, tal y como avanzó días atrás NueveCuatroUno.

Modelado en arcilla del busto para el nuevo Cristo Resucitado de Logroño.
Según ha informado la propia Hermandad en un comunicado, el retraso se debe a la gran carga de trabajo que acumula el escultor, lo que ha obligado a ampliar los plazos de ejecución de la talla.
El contrato para la realización de la imagen se firmó a finales de septiembre de 2024, con el compromiso de entregar la obra terminada para la Cuaresma de este año. No obstante, el acuerdo ya contemplaba la posibilidad de prorrogar el plazo hasta un año por diferentes circunstancias.
En conversaciones mantenidas con la junta de la Hermandad, el artista comunicó a comienzos de octubre del pasado año que la obra acumulaba un retraso aproximado de siete meses. Martín Nieto explicó que no es posible acelerar el proceso, ya que se trata de una pieza artística que requiere tiempo y un proceso creativo ligado también a la inspiración del autor.

Una delegación de la Hermandad, junto a Martín Nieto en su taller.
Antes de iniciar la talla definitiva en madera del rostro, varios miembros de la junta de la Hermandad, acompañados por el hermano mayor de la Cofradía de la Entrada de Jesús en Jerusalén (corporación que procesiona al Resucitado), viajaron al taller del escultor en Morón de la Frontera (Sevilla). Allí pudieron dar el visto bueno al modelo en barro de la cabeza a tamaño natural y comprobar el avanzado estado del cuerpo, que está siendo tallado en madera de cedro y tendrá una altura de 185 centímetros.

La nueva imagen del Resucitado se sitúa dentro de la etapa más reciente del imaginero sevillano, caracterizada por una evolución desde un barroco de fuerte realismo hacia una estilización idealizada del cuerpo humano inspirada en el Renacimiento italiano. Según detalla la Hermandad, la escultura transmite majestad, equilibrio y fuerza en su movimiento ascendente, mientras que la expresión del rostro busca infundir paz y recogimiento.
Si se cumplen las previsiones actuales, la talla llegará a Logroño durante el próximo otoño. Tras su llegada, será bendecida por el obispo de la diócesis, Santos Montoya, y posteriormente quedará expuesta al culto en la iglesia de Santa Teresita, donde recibirá la veneración de los fieles.
La nueva imagen está llamada a convertirse en una de las incorporaciones más relevantes al patrimonio artístico y devocional de la Semana Santa logroñesa en los últimos años.


