Andrea Valdanzo es guitarrista y corista del grupo riojano de indie rock Marcú, una banda nacida en Calahorra que en los últimos años se ha abierto paso en el panorama musical regional con canciones propias y numerosos conciertos en La Rioja y comunidades cercanas. Integrante del grupo desde su formación, comparte escenario con Carolina Celorrio (voz), Daniel Jaime Ayensa (guitarra), David Guillot (bajo) y Ángel Conde (batería). Con un estilo marcado por el indie-pop y el rock alternativo, la banda combina actuaciones en directo con el lanzamiento de nuevos temas y proyectos discográficos que buscan consolidar su presencia más allá del ámbito local.
– Si tuviera que elegir una palabra que defina a las mujeres de hoy, ¿cuál sería y por qué?
– Valientes. Estamos en un momento en el que el feminismo está cuestionándose continuamente por parte de algunos sectores, y muchas mujeres seguimos teniendo que defender algo tan básico como la igualdad. A veces da la sensación de que estamos retrocediendo en ciertos discursos, y que incluso los más jóvenes se sienten atacados por un movimiento cuyo objetivo siempre ha sido claro: la igualdad entre hombres y mujeres.
– ¿Qué estereotipo sobre las mujeres le gustaría que desapareciera de una vez?
– El de que una mujer tiene que ser madre por el mero hecho de ser mujer, y que además su decisión sea juzgada si piensa diferente.
– Hay quien dice que la igualdad ya está conseguida. ¿Qué le respondería desde su experiencia?
– Que todavía queda mucho por hacer. Es cierto que se ha avanzado, y eso es innegable, pero no hemos alcanzado una igualdad real. Todavía existen diferencias en ámbitos como el trabajo, la crianza, el reparto de responsabilidades o las oportunidades.
– ¿Qué le gustaría que una niña riojana de hoy pudiera hacer dentro de veinte años sin tener que plantearse si es mujer u hombre?
– Me gustaría que pudiera elegir cualquier camino —profesional, personal o familiar— sin tener que demostrar más que nadie ni justificar sus decisiones.
– Si pudiera cambiar una sola cosa mañana para mejorar la igualdad entre hombres y mujeres, ¿qué sería?
– La empatía. Que los hombres pudieran ponerse en nuestro lugar y comprender las situaciones, presiones y desigualdades que aún vivimos muchas mujeres.
– Si pudiera viajar veinte años al pasado y hablar con la niña que fue, ¿qué le diría sobre el futuro que le espera como mujer?
– Le diría que estamos mejor que hace veinte años, pero que los derechos que tenemos hoy no están garantizados para siempre. Que tendrá que seguir defendiéndolos y peleando por ellos si quiere que se mantengan.
– Si mira su sector profesional, ¿qué cambios has visto en la presencia y el papel de las mujeres en los últimos años?
– En mi sector, y especialmente en mi departamento, la mayoría somos mujeres. Aun así, creo que todavía tenemos que demostrar muchas veces nuestra capacidad, más de lo que lo haría un hombre.
– ¿Cree que el liderazgo femenino aporta una forma diferente de trabajar o de dirigir proyectos?
– Creo que muchas mujeres aportamos una forma de liderazgo más reflexiva. Solemos analizar, revisar lo que se ha hecho, aprender de ello y plantear cómo avanzar. Esa mirada puede enriquecer la forma de dirigir proyectos y equipos.
– Muchas veces se habla de referentes femeninos. ¿Quién ha sido el suyo?
– Uno de mis referentes es Eva Amaral. Recuerdo que después de un concierto de la banda me apunté a clases de guitarra porque me impresionó lo que vi sobre el escenario. Además, siempre he admirado cómo han tratado temas de actualidad en sus canciones y cómo se han posicionado sin miedo a decir lo que piensan. Hay una frase de una de sus canciones que lo resume muy bien: «Te dirán que estás chalada, que no llegarás a nada, que pareces enfadada y sonriendo estás más guapa, y lo que voy a hacer es vivir como un rompehielos».


