El pleno del Ayuntamiento de Logroño ha aprobado este jueves la moción presentada por Vox para prohibir el acceso a dependencias municipales con prendas que cubran el rostro, como el burka o el niqab. La propuesta ha salido adelante con los votos favorables de PP y Vox, pese al ruego realizado ante el salón de plenos por Blanca Cortés, vecina del barrio de San José de la capital riojana.
Cortés ha aprovechado el turno de participación ciudadana para pedir a los concejales que rechazaran la iniciativa, que considera innecesaria y perjudicial para la convivencia en la ciudad. «Soy una mujer musulmana que vive, trabaja y desarrolla toda su vida en Logroño”, ha explicado, asegurando que aunque no nació en la capital riojana se siente en ella «como en casa».
Durante su intervención ha aclarado que no ha acudido al pleno «como símbolo ni para provocar debate», sino como vecina que ha elegido Logroño como su hogar. Cortés defiende que el uso del burka o el niqab «no constituye un problema en España, ni en La Rioja ni en Logroño», y señala que el ordenamiento jurídico ya permite exigir la identificación cuando sea necesario, en referencia a la Ley Orgánica 4/2015 de protección de la seguridad ciudadana.
A su juicio, la propuesta aprobada este jueves responde a «una estrategia racista, islamófoba y de odio al diferente». En este sentido, lamenta que se utilice a las personas musulmanas e inmigrantes «como enemigo para traducir en votos la frustración de algunas personas».
Esta joven ha defendido la convivencia intercultural de la ciudad y advierte de que prohibir este tipo de prendas no protege a las mujeres musulmanas. «Proteger no es prohibir, ayudar no es sancionar, cuidar no es apartar», ha afirmado. También ha explicado que ella lleva velo «por convicción», mientras que otras mujeres musulmanas no lo usan o lo hacen de manera diferente. «La libertad no se defiende prohibiendo, sino garantizando que cada mujer pueda decidir sin miedo», ha subrayado.
«¿A quién estamos ayudando realmente?»
Blanca Cortés también ha cuestionado la eficacia de la medida para ayudar a mujeres que puedan estar sometidas a coacción: «Si una mujer está siendo obligada, ¿qué hacemos impidiéndole entrar en un edificio público? ¿A quién estamos ayudando realmente? Esta prohibición no libera, esta prohibición aísla».
Durante su discurso, esta vecina también ha criticado que se centre el debate político en este asunto mientras existen problemas sociales más urgentes, como el acceso a la vivienda, la sanidad o la educación públicas, o el transporte: «Su trabajo político (en alusión a los concejales) debería ser proponer alternativas solventes para resolver estos problemas reales».
Asimismo, ha recordado la sentencia del Tribunal Supremo de 2013 que anuló una ordenanza del Ayuntamiento de Lleida que prohibía el uso del velo integral en dependencias municipales, al considerar que excedía las competencias municipales y vulneraba la libertad religiosa.
En la parte final de su intervención, Cortés ha apelado directamente a los concejales para que rechazaran la moción: «No nos conviertan en un problema que resolver. Somos parte de la solución. Somos maestras, sanitarias, trabajadoras, estudiantes y madres. Pagamos impuestos, participamos y construimos ciudad».
«Por favor, no creen un problema donde no lo hay. No nos señalen ni nos revictimicen», ha concluido, subrayando que la medida aprobada con los votos de PP y Vox «solo nos llevará al odio».
Pese a su ruego, la moción fue aprobada por el pleno con el respaldo de PP y Vox.


