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El 28 de febrero marca el futuro electoral del Calahorra

Este 28 de febrero no es una fecha más en el calendario del Club Deportivo Calahorra. Este sábado se cierra la campaña de captación y regularización de socios y, con ello, se definirá el censo que, según los estatutos del club, tendrá derecho a voto en las elecciones previstas para finales de abril o primeros de mayo. En otras palabras, el cuerpo electoral que elegirá al próximo presidente del club rojillo.

Tras el anuncio de Tomás Lorente de que no se presentará a la reelección, el foco se desplaza ahora al proceso: quién podrá votar, quién podrá presentarse y qué escenario se abre en la entidad calagurritana.

Socios y abonados: la clave del censo

Los estatutos establecen una diferencia clara entre socios y abonados. Solo los socios mayores de edad, inscritos como tales y al corriente de pago, tienen derecho a voto en la Asamblea General y, por tanto, en la elección del presidente.

La campaña de socios —abierta oficialmente tras la reunión informativa celebrada el 28 de noviembre— permanecerá activa hasta este 28 de febrero. A partir de ahí, el club comunicará el número definitivo de socios y convocará la Asamblea Extraordinaria del 16 de marzo, paso previo al arranque formal del periodo electoral.

Esto significa que el número de votantes no será el total de abonados de la temporada -los que sacaron su carnet, por ejemplo, en la campaña presentada este pasado verano-, sino exclusivamente quienes hayan formalizado su condición de socios antes de la fecha límite. El tamaño del censo, por tanto, dependerá directamente del movimiento registrado en estas últimas semanas.

Asamblea del 16 de marzo y calendario electoral

Una vez cerrado el plazo de inscripción, el 16 de marzo se celebrará una Asamblea Extraordinaria dirigida a los socios formalizados. En ella se ratificará el censo y se dará paso al calendario electoral, que incluirá los plazos de presentación de candidaturas, proclamación y, en su caso, votación.

Si solo hubiera una candidatura válida, el presidente sería proclamado sin necesidad de votación. Si hubiera varias, se celebraría sufragio presencial y secreto, tal y como marcan los estatutos.

Existe además otro escenario contemplado: si no se presentara ninguna candidatura en primera convocatoria, el club dispondría de un nuevo plazo para repetir el proceso electoral.

A día de hoy no ha trascendido ninguna candidatura alternativa. Con Lorente descartado oficialmente, el Calahorra afronta un proceso abierto en el que, por primera vez en doce años, la presidencia no tiene continuidad asegurada.

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