La construcción ha reforzado su peso en el mercado laboral riojano durante 2025. La comunidad registró un incremento del 15,3 por ciento en la contratación respecto al año anterior, el mayor crecimiento porcentual de todas las regiones españolas, según un análisis de Randstad a partir de datos del Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE). Este repunte sitúa a La Rioja como uno de los territorios donde el sector muestra mayor dinamismo en el actual contexto de recuperación.
A nivel nacional, la construcción firmó 803.229 contratos en 2025, frente a los 791.949 de 2024, lo que supone un aumento del 1,4 por ciento. El crecimiento, aunque moderado en el conjunto del país, confirma la consolidación de la actividad tras el estancamiento provocado por la pandemia y el encarecimiento de los materiales. Andalucía concentró cerca del 30 por ciento de los contratos del sector, con más de 240.000 firmas, seguida de la Comunidad de Madrid y Cataluña. Sin embargo, fueron regiones como La Rioja, Comunidad Valenciana (+13,3%) y Aragón (+12,7%) las que registraron los mayores incrementos relativos.
El dinamismo también se refleja en el número de ocupados. Según la Encuesta de Población Activa (EPA), el sector cerró 2025 con 1,56 millones de trabajadores en España, un 5,4% más que el año anterior. Esto significa que la construcción representa ya casi el 7 por ciento del total de ocupados, que alcanzó los 22,46 millones de personas en el cuarto trimestre del año.
Por ramas de actividad, la construcción especializada concentra el 49,4 por ciento del empleo del sector, seguida de la construcción de edificios (40,9 por ciento) y la ingeniería civil (9,7 por ciento). Se trata además de una actividad con fuerte predominio masculino, ya que el 89,7% de los trabajadores son hombres, frente al 10,3% de mujeres.
El crecimiento registrado en La Rioja se enmarca en un contexto de impulso de la obra pública, desarrollo de infraestructuras y aumento de la promoción residencial, en un escenario marcado por la escasez de vivienda. No obstante, este avance se produce en paralelo a un déficit de profesionales cualificados que afecta a todo el país.
Las empresas del sector señalan dificultades para cubrir perfiles como albañiles, electricistas, fontaneros, encofradores, pintores, montadores de estructuras y oficiales de primera, así como encargados de obra. En el ámbito de la ingeniería civil, la demanda se centra en ingenieros de caminos, técnicos de obra civil, topógrafos, operadores de maquinaria pesada y jefes de proyecto vinculados a infraestructuras como carreteras, puentes o ferrocarriles.


