La rehabilitación energética anunciada en 2021 para 19 edificios del barrio de Lobete se ejecutará, por el momento, únicamente en seis bloques correspondientes a la fase I. Así lo denuncian varios vecinos del entorno, mientras que el Gobierno de La Rioja precisa que el convenio firmado con el Ministerio «se circunscribió únicamente a la fase I de Lobete».
Según explican los vecinos, en 2021 se les presentó un proyecto para rehabilitar un total de 19 edificios con fondos europeos Next Generation. La actuación incluía «el cambio de tuberías generales que van de la sala de calderas a los edificios, el cambio de ventanas, el aislamiento de fachadas y cubiertas y la colocación de placas solares», con el objetivo de alcanzar una «etiqueta de eficiencia energética B». El plazo previsto situaba la finalización de las obras en junio de 2026. Tras una votación en la que participaron tres empresas, fue elegida por mayoría OCISA como agente rehabilitador.
En 2022 el barrio fue declarado Entorno Residencial de Rehabilitación Programada (BOR nº 160, de 22 de agosto de 2022), dentro del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia. A principios de 2023 volvieron a ser convocados para votar si querían continuar con el proyecto, un trámite que, según señalan, era «solo una exigencia burocrática para optar a las ayudas». La votación fue favorable.
Sin embargo, en mayo de 2023, tras las elecciones municipales y autonómicas, el proyecto pasó de estar gestionado por el PSOE al nuevo Ejecutivo del PP. Los vecinos sostienen que «este nuevo gobierno decidió desvincularse del proyecto, dejando todo en manos del agente rehabilitador OCISA, la gestora del barrio de Lobete y el IRVI».
El 28 de febrero de 2024 se firmó en Madrid el acuerdo de financiación con el Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana. Sobre este punto, el Gobierno de La Rioja aclara que ese acuerdo «se circunscribió únicamente a la fase I de Lobete» y que no se han firmado convenios para fases futuras, aunque no descarta hacerlo si el Ministerio habilita nuevos fondos, como el futuro Plan Estatal de Vivienda pendiente de aprobación.
Dos años después
En diciembre de 2024 se volvió a reunir a los vecinos de los 19 bloques para elegir la intensidad de la actuación. «Nosotros no somos ingenieros y nos dejamos orientar por el agente rehabilitador, que nos propuso en todo momento ir a por el máximo», explican. Se votó optar por una intensidad del 60 por ciento de eficiencia y se definió una primera fase que incluiría los bloques de Obispo Fidel García 4, 6, 8 y 10 y avenida de Lobete 31 y 33.
Según los propietarios, «en todo momento se nos decía que se realizarían todos los bloques de manera sucesiva en otras dos fases» e incluso «que se podrían solapar fases», por lo que el resto no objetó nada.
El Ejecutivo riojano señala, por su parte, que «los vecinos de Lobete con el agente rehabilitador decidieron la intensidad de la actuación y de la subvención, lo que determina en qué bloques se va a actuar».
Entre diciembre de 2024 y octubre de 2025, los vecinos aseguran que no recibieron información ni vieron el inicio de las obras, lo que generó «un clima de preocupación y desconfianza».
El 8 de octubre de 2025 fueron convocados los presidentes de los 19 bloques. En esa reunión, según relatan, se les comunicó que «habían pasado más de dos años» desde la aprobación inicial y que «había cambiado la situación prevista». Se les indicó que «no se podía actuar de momento más que en 6 bloques (fase I)», que «se habían perdido ayudas adicionales (no sabemos por qué) con las que se contaba, como la sustitución de ventanas», que se había producido «un incremento notable de los precios de los materiales» y que las obras debían estar finalizadas antes del 30 de junio de 2026.
«Como es lógico, los vecinos no comprendemos nada y sentimos que hemos sido utilizados y engañados», afirman. «De la noche a la mañana, un proyecto que incluía 19 bloques e instalaciones de calefacción se queda en 6 bloques y nada más».
También critican el impacto urbanístico y económico: «Pretenden dejar una plaza que la forman seis bloques iguales, con cuatro rehabilitados y dos no, convirtiéndola en una mezcla sin sentido. Pisos de primera y de segunda».
Desde el Gobierno regional se insiste en que «todo el importe presupuestado en el convenio (5,2 millones de euros) con el Ministerio se va a destinar íntegramente a la fase I de Lobete» y que en esta legislatura se ha llevado a cabo «toda la tramitación administrativa derivada de los fondos europeos dentro de una enorme complejidad».
La inquietud aumentó el pasado 13 de febrero, cuando los vecinos conocieron que «La Rioja repartirá 5,3 millones en ayudas al ‘cambio de ventanas’ para ‘exprimir’ los fondos europeos», tras una «gran reforma que no ha salido adelante. ¿Es una broma?», se preguntan, al entender que el cambio de ventanas formaba parte del proyecto inicial.
El Gobierno aclara que «el presupuesto de la nueva convocatoria de ayudas para la renovación de ventanas procede de otros proyectos que nada tienen que ver con Lobete» y añade que estos vecinos también pueden optar a esa línea de subvenciones.
«Trabajamos en un proyecto aprobado por los vecinos»
Desde OCISA, comprenden el malestar qu pueda generar cualquier modificación de una actuación de esta magnitud, pero la empresa recuerda que «participamos en este proyecto en calidad de agente rehabilitador, tal y como establecía la normativa que debía hacerse (RD 853/21), desarrollando nuestra labor conforme al proyecto técnico aprobado por los vecinos y a las condiciones establecidas por la administración competente y los organismos responsables de la gestión de los fondos europeos».
Las decisiones relativas a los plazos o la asignación de ayudas «corresponden a la administración dentro del marco regulador vigente. OCISA actúa por tanto como proveedor técnico, ejecutando las actuaciones conforme a dichas directrices».
Por todo ello, la empresa reitera su compromiso de llevar a cabo la actuación encomendada con el máximo rigor profesional y dentro de los plazos establecidos.


