La Rioja

El ‘Alvia Dormilón’ vuelve a salir casi una hora tarde de la estación de Logroño

Otra más. El ya bautizado como ‘Alvia Dormilón’ que conecta Logroño con Madrid ha vuelto a sumar este jueves un nuevo episodio de retrasos. El tren, con salida prevista a las 6:25 horas, no ha abandonado la estación hasta una hora después (las 7:26 horas), después de que la tripulación no haya llegado hasta pasadas las siete. Una sin explicaciones claras para unos viajeros que hacen cada día lo imposible por llegar a tiempo, en un horario en el que, además de dejar en tierra a medio centenar de usuarios habituales, todavía no existe servicio de transporte urbano en la capital riojana.

Aunque a través de la aplicación de ADIF en tiempo real parecía que durante el trayecto, especialmente en el último tramo del recorrido, el convoy parecía haber recortado parte del tiempo perdido y finalmente había llegado a destino con ‘solo’ media hora de retraso: a las 10:34 horas (debía haberlo hecho a las 9:58 horas). Nada más lejos de la realidad. El tren ha sufrido una nueva demora y ha mantenido durante media hora pasados a los viajeros en Calatayud. Finalmente ha pisado la estación de Atocha a las 11.45, con casi dos horas de retraso. La alcaldesa de Alfaro, Yolanda Preciado, era una de las que iba en el convoy con destino a FITUR  donde han tenido que volver a programar todas las reuniones que tenía previstas.

La escena se ha repetido en varias estaciones del recorrido riojano. Decenas de viajeros han aguardado en Calahorra y Alfaro, donde ya se informaba de un retraso acumulado de 63 minutos. Una situación que muchos usuarios califican de habitual desde la entrada en vigor de los nuevos horarios el pasado 14 de diciembre, cuando el servicio adelantó su salida una hora con el objetivo de facilitar la llegada temprana a Madrid.

El malestar entre los pasajeros es creciente, aunque cada vez son menos los que siguen utilizando el servicio precisamente por su falta de fiabilidad. «Son las 7:15 horas y el tren todavía no ha salido. Es una verdadera vergüenza y nadie da explicaciones», lamentaba una viajera en el andén. A la demora, además, se ha sumado que el Regional Express (con destino Zaragoza) anterior tampoco había llegado a salir, obligando a reubicar a sus pasajeros en este Alvia y alimentando aún más la sensación de caos. «Cada vez afecta a menos gente porque es imposible viajar así», resume con resignación otro usuario.

Lejos de tratarse de un episodio aislado, la situación se repite con demasiada frecuencia como para considerarla excepcional. La pasada semana ya se habían registrado salidas tardías prácticamente a diario. Uno de los factores que se repite en estas demoras es el cumplimiento de los tiempos de descanso del maquinista, el mismo que conduce el tren de regreso desde Madrid la noche anterior. Una circunstancia conocida y previsible que, sin embargo, sigue provocando salidas tardías en un servicio especialmente sensible al horario por tratarse del primer tren del día.

El resultado es un servicio que nació para facilitar los desplazamientos tempranos a Madrid y que obligó a muchos trabajadores de La Rioja Baja a madrugar aún más, pero que en la práctica está erosionando la confianza de sus usuarios habituales. Viajeros que madrugan, que ajustan sus rutinas al milímetro y que, una vez más, ven cómo el tren no cumple la puntualidad prometida. Otra mañana más. Otra espera.

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