La Rioja

Del ‘Tren Chispita’ al ‘Alvia Dormilón’: más de una hora de retraso a Madrid

Del ‘Tren chispita‘ al ‘Alvia Dormilón’. Así podría titularse, ya sin demasiada ironía, la última peripecia del servicio ferroviario en La Rioja. En concreto, el último mote va dirigido al convoy que une Logroño con Madrid a primera hora de la mañana. El Alvia con salida madrugadora desde la capital riojana ha vuelto a llegar este miércoles con una hora y cuarto de retraso a la estación de Atocha, según ha informado la propia Renfe, que atribuye la demora a una «incidencia operativa». Una demora con agravante, ya que este miércoles decenas de riojanos han recurrido al ferrocarril con la esperanza de llegar a tiempo a sus compromisos en Fitur.

La explicación, tan habitual como poco concreta, se suma a una cadena de retrasos que empiezan a convertirse en costumbre desde que, a mediados de diciembre, se adelantase una hora la salida del tren, fijada ahora a las 6:25 horas. Un horario exigente, tanto para los viajeros como para el propio servicio, que no termina de encontrar su ritmo.

Esta misma semana ya dábamos cuenta de que al Alvia «se le pegaban las sábanas» prácticamente a diario. En algunos casos, los retrasos se han debido al estricto cumplimiento de los tiempos de descanso del maquinista, que es el mismo que conduce el tren vespertino desde Madrid la víspera. Una circunstancia conocida y previsible que, sin embargo, sigue provocando salidas tardías y llegadas fuera de horario.

El resultado es un tren que sale muy temprano, pero que no siempre cumple con su promesa de puntualidad, lo que ha generado un creciente malestar entre los usuarios habituales. Viajeros que madrugan para llegar a tiempo a reuniones, trabajos o compromisos en Madrid y que se encuentran, una y otra vez, con retrasos que desdibujan cualquier ventaja de levantarse antes del amanecer.

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