El ferrocarril en La Rioja atraviesa un periodo marcado por la acumulación de incidencias, limitaciones y retrasos que afectan de forma directa a la movilidad diaria de cientos de viajeros. Los registros oficiales de ADIF correspondientes al último año revelan que en los seis tramos ferroviarios de la comunidad (Haro-Logroño, Logroño-Agoncillo, Agoncillo-Alcanadre, Alcanadre-Calahorra, Calahorra-Rincón de Soto, Rincón-Alfaro) se ha producido algún tipo de afección. La mayoría han sido problemas considerados menores, pero su reiteración dibuja un escenario de fragilidad estructural en una red ya de por sí limitada.
Inestabilidad geológica y riesgos en la plataforma
Una las averías más relevantes de las infraestructuras ferroviarias en La Rioja se encuentra en el municipio de Rincón de Soto. El 18 de octubre del año pasado se detectó un fenómeno de sifonamiento. Este suceso consiste en filtraciones de agua en la capa freática de la tierra que conforma la plataforma de la vía. Este suceso fue vinculado a los movimientos de tierras que se generan por las obras que están construyendo la nueva variante. Una de las medidas que se aplicó fue la reducción de la velocidad en la zona.

Otro de los problemas más relevantes que registraron las infraestructuras en 2025 se dio el pasado diciembre en Alcanadre. Adif activó una intervención de emergencia en el punto kilométrico 52/600 por los desprendimientos de roca que se estaban produciendo desde las laderas colindantes a la vía. Para subsanar los daños ocasionados el Ministerio de Transportes invirtió 1,9 millones de euros en la consolidación del talud. Hasta la reforma completa de la zona la velocidad está limitó a 30km/h.
Fallos por fatiga de materiales y suministro eléctrico
Muchas de las averías registradas no supusieron afecciones ‘graves’. Un ejemplo de ello fue lo sucedido el pasado uno de agosto en Agoncillo cuando se produjo una interrupción total del suministro por un fallo de rigidez dieláctrica en un seccionador de la subestación de tracción, es decir, en la capacidad aislante que tienen las vías para soportar la tensión eléctrica sin romperse. En el informe técnico se relacionó esta falta de suministro a la fatiga de los materiales que conforman esta estación. Esta afectación bloqueó la salida de trenes desde Logroño.
Otro acontecimiento de tipo ‘leve’ fue el ocasionado en Alfaro el 20 de agosto. En este caso se registró un «enganchón» del pantógrafo (elemento que suministra electricidad de la catenaria al tren) lo que provocó un incendio en la vegetación colindante al tren. Se realizaron limitaciones de la vía para evitar un nuevo suceso.
Incendios y averías en la red de conexión
Una de las problemáticas que más ha azotado al país durante el verano han sido los incendios. Esta situación también perjudicó la conectividad de la región al generarse un incendio forestal a cuatro kilómetros de Haro, en Gimileo, el pasado 12 de agosto del 2025. Se procedió a la suspensión de la tensión eléctrica de la zona como mecanismo de prevención hasta que los servicios de emergencias extinguieran el incendio que comprometía la seguridad ferroviaria.
Saturación del tráfico
Aunque todas las incidencias parezcan que se deben a fallos en físicos del sistema, la realidad no muestra lo mismo. En enero de este mismo año se registró durante 70 minutos una suspensión de la circulación entre Zaragoza-Calahorra por la saturación operativa del Centro de Control del Tráfico Ferroviario, ubicado en Zaragoza. Todo ello provocó retrasos significativos que afectaron a la puntualidad del Alvia Bilbao-Barcelona.
Muchas veces el sistema ferroviario sufre suspensiones del servicio pero no siempre son por malas noticias. En este caso, desde noviembre del 25 hasta diciembre del 26 se están llevando a cabo cortes en el tramo Haro-Logroño por la instalación de una nueva catenaria que sustituirá a la antigua. Al menos durante 29 fin de semanas los usuarios de ese tramo se verán afectados y trasladados por trayectos en carretera.
Pese a las medidas de seguridad que Adif y Renfe aplican ante los problemas del sistema, el 2025 dejó un fallecido tras el arrollamiento de un tren Alvia a una persona en la zona de Alcanadre.
Retrasos continuos
Todos estos fallos en los sistemas ferroviarios de la Comunidad Autónoma de La Rioja, sumados a la falta de infraestructuras competentes y maquinaria antigua hacen que el 94 por ciento de los trenes de media distancia (Regional Exprés) lleguen a su destino con un retraso menor de 15 a 30 minutos. Por otro lado, el 90 por ciento de los trayectos de larga distancia (Alvia) obtendrían un retraso menor de 15 a 30 minutos, según informa Renfe en sus estadísticas de puntualidad media mensual.


