Nada más cruzar la puerta de la nueva Vitalia Logroño hay algo que llama la atención de inmediato: la luz. Una luz natural que entra sin obstáculos, que se refleja en los espacios abiertos y que rompe con la imagen clásica y a veces fría de lo que tradicionalmente se ha entendido como una residencia de mayores.
Junto a esa luminosidad, un pequeño rincón de reminiscencia con mobiliario antiguo y objetos reconocibles que actúa casi como una invitación silenciosa a la memoria. No es un detalle decorativo: es una declaración de intenciones. Aquí, la idea es que las personas se sientan en casa. Desde el primer momento queremos que las personas no sientan que entran en una institución, sino en una casa, explica la directora del centro, Ángela Sánchez.

Ese es precisamente el espíritu con el que la residencia de mayores Vitalia llega a Logroño: ofrecer cuidados profesionales sin renunciar a la cercanía. «En Vitalia nos gusta que el cuidado sea profesional, pero también profundamente humano. Que la persona se sienta en familia».
Uno de los principales elementos diferenciadores de Vitalia Logroño es su organización en unidades de convivencia, conocidas como ‘casas’. El centro se estructura en pequeñas unidades cálidas y familiares llenas de luz natural con jardines y zonas comunes, alejadas del concepto tradicional de grandes salones o comedores multitudinarios.

Este modelo favorece la autonomía, promueve las relaciones personales y facilita un estilo de vida activo y enriquecedor, algo fundamental para el bienestar emocional de las personas mayores. «Si tú no trabajas con grupos pequeños, es imposible ofrecer una atención centrada en la persona», señala la directora. «En una casa ves siempre las mismas caras, reconoces a tus compañeros y eso da seguridad, incluso cuando hay deterioro cognitivo».

Precisamente este modelo es el que facilita aplicar de forma real la llamada atención centrada en la persona, respetando horarios, hábitos y preferencias de cada residente. «Intentamos respetar cómo ha vivido siempre esa persona: si no quiere levantarse a una hora concreta, si prefiere ducharse por la tarde o si quiere desayunar con calma», añade. «La idea es que, aunque vivan en una institución, no sientan que están en una institución, sino en su casa».

El diseño del centro refuerza esta filosofía de hogar. Vitalia Logroño cuenta con habitaciones individuales con baño privado, pensadas para preservar la intimidad y el bienestar de cada residente. «Que el baño sea suyo, que la habitación sea su espacio y puedan decorarla con sus cosas son detalles que marcan una gran diferencia».
La cocina propia es otro de los pilares del confort cotidiano. El centro ofrece menús a elegir, adaptados a gustos y necesidades, así como la posibilidad de desayunar en la habitación. Además, dispone de comedores privados para visitas, pensados para compartir comidas con familiares en un ambiente íntimo y tranquilo. «Intentamos que coman como en su casa, incluso algo tan sencillo como poder pedir una tortilla para cenar, si es lo que les apetece, forma parte de sentirse en casa».
El apoyo tecnológico
Vitalia combina este modelo con un alto grado de digitalización que permite que cualquier profesional conozca en todo momento los gustos, necesidades y circunstancias de cada residente. «La tecnología no sustituye al trato humano, lo refuerza», explica Ángela. «Permite que cualquier trabajador sepa quién es esa persona, qué le gusta, qué necesita y cómo atenderla en cada momento».
Otro de los pilares del proyecto es su unidad de tratamientos intensivos, especialmente en el ámbito de la rehabilitación neurológica y funcional. El centro apuesta por terapias individualizadas frente a los tratamientos grupales habituales.
Además, ofrece servicios de rehabilitación ambulatoria y estancias temporales para todas las edades, incluyendo servicios de comedor, peluquerías y transporte adaptado. «Aquí nos centramos en las necesidades reales de cada persona y aquello que necesita mejorar de una manera mucho más eficaz».
Y es que Vitalia Logroño garantiza un cuidado médico de alto nivel, con asistencia las 24 horas del día, los siete días de la semana. El centro cuenta con equipo de enfermería, supervisión médica, telemedicina y un tutor personal que acompaña al residente en su día a día.
La familia, parte esencial del modelo
La integración de la familia es otro de los aspectos clave de Vitalia Logroño. Las visitas no se limitan a horarios rígidos ni a espacios concretos. Hay libre circulación por el centro, habitaciones individuales que garantizan intimidad y espacios pensados para compartir tiempo de calidad. «La familia no viene solo a visitar, forma parte de la vida del centro», destaca la directora. «La transparencia y la convivencia son fundamentales».

Las zonas exteriores y los jardines, con acceso directo desde las diferentes unidades de convivencia, garantizan que todas las personas puedan salir al aire libre a diario siempre que el tiempo lo permita, algo especialmente importante para quienes tienen mayor dependencia.
En Vitalia Logroño, cada detalle, desde la vajilla propia hasta una pequeña nevera en la habitación, está pensado para que la persona no sienta que ha dejado su vida atrás. «Para nosotros el mayor éxito es que quienes estén aquí estén contentos y que, si algún día tienen que elegir una residencia, decidan volver con nosotros».
Información práctica: Vitalia Logroño
– Ubicación: Avenida de Lobete, 56, 26006 Logroño (La Rioja).
– Email: [email protected]
– Teléfono: 941 890 484

– Modelo de cuidados: Atención centrada en la persona, unidades de convivencia reducidas (casas) de hasta 15 personas, habitaciones individuales con baño privado, cocina propia y respeto a rutinas y decisiones personales.
– Servicios especializados: Rehabilitación neurológica y funcional, programas intensivos de neurorrehabilitación, rehabilitación osteoarticular y estancias temporales.
– Contacto: Información y visitas a través de la web oficial de Vitalia Logroño.


