Ismael Santana ha celebrado este domingo y por todo lo alto su vigésimo segundo cumpleaños. Qué mejor forma de hacerlo que jugando a fútbol y siendo decisivo. Lanzó la contra para el primero ante el Amorebieta que resolvió Otadui en el minuto 3 de partido. Dio otro pase de gol, esta vez a Quique Rivero, tras una gran jugada de Anai Morales por el perfil izquierdo para el 2-0 en el minuto 8. Y cuando parecía que el partido se podía complicar, Santana sopló las velas con un gran disparo a la cruceta en el 3-1 que dejó el partido prácticamente resuelto a la vuelta del túnel de vestuarios tras el descenso.
Santana está abriendo de par en par la ventana de hacia su propio futuro. Cedido por el Valencia a la UD Logroñés, el extremo que venía jugando como lateral derecho en el filial valenciano, se está destapando como un jugador decisivo para ir dejando atrás, gracias a la confianza que le está dando Unai Mendia, que los sub’23 son un relleno para completar una plantilla que quiere ascender.
Todo lo contrario, Ismael Santana, que no comenzó como titular, es el máximo goleador del equipo y el máximo asistente de la plantilla. Es, de largo, el jugador más decisivo del equipo. Ha hecho seis goles, ha dado seis asistencias, y desde el partido ante el Tudelano en Las Gaunas cuando no entró en el once, ha sido titular en los últimos once partidos de liga.

Ismael Santana en un entrenamiento ante Urki Txoperena.
El canario es un soplo de aire fresco. Un extremo sin artificios: directo, solvente, pragmático. Tan imprescindible y resolutivo que cuando no ha estado al nivel, como contra el Alfaro o el Utebo, el equipo lo ha notado en el resultado final. Ha vuelto a tiempo, y este domingo, coincidiendo con su cumpleaños, el extremo ha cuajado su mejor actuación como blanquirrojo.
De menos a más en una progresión constante
No comenzó en el once. Es más, no fue hasta la cuarta jornada liguera cuando el de Las Palmas comenzó de inicio el partido. Y le lució el asunto, dejando constancia de que había llegado a Logroño para ser importante. El extremo, que ya debutó con el primer equipo del Valencia en un partido de Copa en el año 2024, con Rubén Baraja en el banquillo, marcó el primero ante la Mutilvera en una de sus jugadas más relevantes: ganarles la espalda al lateral para de tiro raso cruzado superar al meta rival. Fue su excelente carta de presentación para un jugador que llegó a Logroño el pasado 1 de septiembre, a solo una semana vista de que comenzara la temporada en Segunda Federación.
Superado el proceso de aclimatación, Santana ha ido claramente de menos a más. Repitió en el once en Irún ante el Real Unión, se cayó en la cita ante el Beasain en Las Gaunas, jugó de nuevo fuera de casa, no lo hizo de titular ante el Tudelano, para desde entonces jugarlo todo en el extremo derecho de la UD Logroñés.
El canario de 22 años llegó al Valencia en 2019 como extremo procedente de Las Palmas. Sin embargo, durante los últimos años en categorías inferiores del conjuntó ché fue experimentando un proceso de reconversión a defensa para convertirse en un lateral/carrilero de garantías.
Liberado del carácter más defensivo del lateral, con Val guardándole las espaldas, el canario se está divirtiendo en Las Gaunas. Su último partido es solo el indicativo de lo que puede dar este futbolista que renovó el pasado enero de 2025 con el Valencia hasta 2027. Con Anai Morales captando la atención de los defensores por el otro costado, Santana está resolviendo partidos, liderando el ataque, demostrando que el DNI es solo un documento que no te hace mejor jugador, solo más experimentado.


