El pleno del Ayuntamiento de Logroño ha aprobado este lunes una modificación de la ordenanza fiscal de 2026 reguladora del Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI) para que se aplique una bonificación en locales de uso comercial, de modo que el propietario del inmueble repercuta al titular de la actividad este descuento, siempre que tenga su domicilio fiscal en la ciudad.
El pleno del Consistorio logroñés ha celebrado una sesión extraordinaria para aprobar este asunto -con el voto favorable del PP, la abstención de PSOE y Podemos y en contra de Vox y Partido Riojano-, además de cuatro reconocimientos extrajudiciales de crédito de otras tantas facturas.
El concejal de Administración Pública de Logroño, Francisco Iglesias, ha explicado que se ha admitido parcialmente una de las dos alegaciones presentadas por la Federación de Empresas de La Rioja (FER) a las ordenanzas fiscales, que al igual que el presupuesto municipal, entrarán en vigor el próximo 1 de enero.
Ha precisado que se ha aceptado la propuesta de que el titular de la actividad comercial sea la persona propietaria del local o, si es otra, se repercuta esa bonificación del IBI.
Facturas pendientes de abonar
Respecto a los reconocimientos extrajudiciales de crédito, ha dicho que se trata de tres mensualidades por un total 2.004 euros a la empresa Stampy Mail porque no se tramitó a tiempo la prórroga y decayó el contrato; y otros 16.573 euros a Aranzadi La Ley por cambios administrativos en esta empresa de bases de datos legales.
Por su parte, la concejal de Festejos, Laura Rivas, ha informado de otro reconocimiento de 6.050 euros a la empresa Ignacio Faulín, a la que se contrató de forma manuscrita el monólogo ‘Menores de edad y riesgos: redes sociales, internet y nuevas tecnologías’, que se representó en dos sesiones el 15 de octubre con asistencia de 650 escolares.
La intervención devolvió la factura de esta actividad al considerar que el contrato firmado no era válido y requería una tramitación de forma electrónica, ha precisado.
La edil de Cultura, Rosa Fernández, ha detallado que se deben a la firma Sonovisión dos facturas de 635 y 4.083 euros para la prestación de los servicios de sonorización el iluminación del auditorio municipal. Ha explicado que, revisado el expediente por la intervención municipal, se advierte que la empresa contratista, en las facturas correspondientes a los servicios prestados tras la finalización del contrato, aplica un precio muy superior al de adjudicación, por que lo que presentó una factura de abono 1.143 euros para compensar el exceso facturado.
El asunto de las facturas de Stampy Mail ha contado con el voto favorable del PP, la abstención de PSOE y Podemos y en contra de Vox y Partido Riojano.
Además, todos los grupos de la oposición han votado en contra de los reconocimientos a Aranzadi La Ley e Ignacio Faulín; mientras que se abstenido en el de Sonovisión, con el voto a favor del Partido Riojano (PR+) y el PP.
El portavoz del Grupo Municipal Socialista, Luis Alonso, ha criticado que el último pleno del año es siempre como ‘el día de la marmota’, en cuanto a la aprobación de reconocimientos extrajudiciales de crédito, por lo que ha deseado al resto de concejales un Año Nuevo, pero nuevo de verdad, sin ‘déjà vu’ ni marmotas.
La portavoz municipal de Vox, María Jiménez, ha criticado que «Logroño tiene un gobierno que no gobierna, que se dedica a improvisar, gestionar al momento y utilizar su mayoría absoluta para tapar su mala gestión».
Por último, el edil regionalista, Rubén Antoñanzas, ha cuestionado que al alcalde, Conrado Escobar, firmase «de su puño y letra» el contrato con Ignacio Faulín «sabiendo que era un trámite irregular» y ha asegurado que «no aparece el expediente físico, solo hay fotocopias», por lo que ha asegurado que no parará hasta que lo vea.


