La Rioja

La calle San Antón, en pausa: cierres, cambios comerciales y una reforma aplazada

El anuncio del cierre de Oysho, de Inditex, a principios de 2026 vuelve a poner el foco en una arteria comercial atrapada en el debate urbanístico

La calle San Antón vuelve a situarse en el centro del debate urbano y comercial de Logroño. El anuncio del cierre de la tienda de Oysho, previsto para el 15 de enero de 2026, ha reactivado una sensación ya conocida entre comerciantes, vecinos y visitantes: la de una arteria histórica que acumula proyectos, pero no obras, mientras se observa cómo Inditex comienza a replegarse de la zona, cuando hace un par de años estaba dispuesto a invertir 3 millones de euros en sus tiendas logroñesas.

La calle San Antón, un lunes 29 de diciembre de 2025, a las 11:30 horas.

La salida de Oysho se suma al cierre de Massimo Dutti, que el pasado verano bajaba la persiana tras más de tres décadas de presencia en la capital riojana. Dos marchas significativas del grupo Inditex en una calle que durante años fue sinónimo de prestigio comercial y escaparate de grandes marcas. Estos movimientos están reforzando la percepción de que la denominada ‘milla de oro’ del comercio logroñés atraviesa un momento delicado, a la espera de una transformación que no termina de materializarse.

San Antón ha sido durante décadas una de las vías más codiciadas del centro de la ciudad. Sus algo más de 250 metros han concentrado moda, servicios y tránsito peatonal y a motor, convirtiéndola en un eje fundamental entre la Gran Vía y el entorno de Pérez Galdós. Sin embargo, la irrupción del comercio electrónico, el cambio de hábitos de consumo y la falta de una renovación urbana parece estar dejando una huella con forma de escaparates vacíos y continuas mudanzas, con especial incidencia al tratarse de Inditex.

En la calle San Antón el lujo comparte espacio con el reciclaje.

En enero de 2025, el Ayuntamiento de Logroño de Conrado Escobar presentó con todo lujo de detalles el anteproyecto de reurbanización de la calle, para echar atrás la idea de su antecesor en el cargo, Pablo Hermoso de Mendoza, dispuesto a cambiar profundamente esta vía tras haber alcanzado un acuerdo con Inditex, que garantizaba tres millones de euros en la reforma de Zara siempre y cuando cuando la calle San Antón cambiara su fisonomía actual.

Cancelado ese proyecto y por tanto ese acuerdo con Inditex, el alcalde Conrado Escobar defendía hace justo año que su idea para esta calle era positiva porque estaba consensuada con vecinos, comerciantes y hosteleros, pensada para ganar espacio para el peatón, crear zonas estanciales y modernizar las infraestructuras, cediendo eso sí dos millones de euros que iban a llegar desde Europa para la remodelación de esta vía central de Logroño. El plan de Escobar contemplaba ampliar aceras, reducir el tráfico a un único carril, renovar redes y dotar a la calle de una nueva imagen urbana aunque nació en vía muerta, al no contar con la financiación necesaria para su desarrollo.

La tienda de Zara pasa desapercibida entre el tráfico de un lunes por la mañana.

Así, apenas unos meses después, el Consistorio decidió posponer la ejecución de la reforma integral. La intervención se ha aplazado, al menos, hasta la próxima legislatura para evitar la coincidencia con otras obras en el entorno, como la de la Glorieta del Doctor Zubía. De este modo, la transformación completa de San Antón no llegaría antes de 2027 o incluso 2028.

Llega Mango Teen, aunque sin fecha de apertura

El único avance que se mantiene en el calendario municipal es la construcción de una rotonda en la confluencia de Vara de Rey con Pérez Galdós, Pío XII y Avenida de España. Esta actuación, concebida como el punto de partida de la reforma, ha sido presentada como una mejora de la movilidad y del acceso a la calle, aunque sin impacto directo inmediato en la imagen ni en el día a día comercial de San Antón, instalada en el debate polarizado de la movilidad y el uso o no del coche como elemento decisivo para ir de compras. Inditex parece tenerlo claro, por los lugares escogidos para poner sus tiendas en otras ciudades similares a Logroño.

En los impares de San Antón hacia Pérez Galdós hay hasta cuatro locales vacíos.

Por eso, la calle está en constante movimiento. Tous ha decidido trasladar su tienda a la esquina con Pilar Salarrullana; Mango ha acometido una reforma de calado en su local; Hello Nails ha ocupado el espacio que dejó ‘Sol & Sol’ en el extremo de Pérez Galdós, y nuevos negocios, como tiendas de ropa de segunda mano, han ido cubriendo algunos huecos. O Massimo Dutti, que pasará a ser Mango Teen, en un local cerrado a cal y canto durante esta Navidad. Es más, la marca juvenil no ha anunciado ni tan siquiera una fecha para que la persiana de este amplio bajo en San Antón vuelva a subirse. Cambios que reflejan una actividad que no se detiene, sí se ralentiza, pero que también evidencian la pérdida de algunas marcas emblemáticas.

San Antón sigue siendo una calle viva, pero marcada por la espera. Una vía que ha escuchado demasiadas veces el anuncio de su transformación y que, mientras tanto, observa cómo el calendario avanza, los escaparates cambian y la reforma integral continúa siendo una promesa pendiente en el corazón comercial de Logroño. Es la calle de Schödinger.

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