El Belén Viviente de Alcanadre afronta momentos de incertidumbre tras el robo sufrido en el Monte Viso, escenario habitual de la representación. Este lunes, cuando los integrantes de la asociación han acudido a realizar uno de los últimos ensayos, se han encontrado con que habían desaparecido todos los cables de iluminación, un golpe inesperado que pone en riesgo el inicio de las funciones previstas para este año.
El robo afecta a toda la infraestructura técnica necesaria para el desarrollo del Belén Viviente, desde la iluminación de las escenas hasta el sistema de sonido. Un contratiempo serio que llega en el peor momento, después de meses de trabajo, preparación y ensayos, y cuando apenas faltan un par de días para la primera representación. En estos momentos, la organización no puede asegurar si llegará a tiempo para reponer el material y mantener el calendario previsto.
La asociación tiene previsto presentar la denuncia este martes en el cuartel de la Guardia Civil de la localidad, con la esperanza de que se pueda esclarecer lo ocurrido o, al menos, acelerar una solución. Mientras tanto, los voluntarios trabajan contrarreloj para valorar daños y buscar alternativas que permitan salvar una cita muy arraigada en el municipio.
«A pesar de este contratiempo, nuestro compromiso y nuestra ilusión siguen intactos, y haremos todo lo posible para que el Belén pueda salir adelante. No obstante, para lograrlo necesitamos la colaboración y el apoyo de todos», han explicado desde la asociación.
El Belén Viviente de Alcanadre es una de las tradiciones navideñas más consolidadas de la zona, con más de 50 años de historia, y tenía previstas representaciones los días 25, 27 y 28 de diciembre, así como el 1, 3 y 4 de enero. Una cita que cada Navidad reúne a vecinos y visitantes y que ahora depende de que el esfuerzo colectivo logre imponerse a este inesperado revés.


