En el vecino País Vasco no hay nada tan sagrado como una cuadrilla. La familia que se elige conforma un núcleo inquebrantable, en el que la lealtad no se negocia y en el que todos sus miembros arriman el hombro en favor del semejante. Y si ese respaldo implica ‘apretarse’ casi 300 kilómetros de carretera en una gélida tarde de diciembre… pues carretera y manta.
Bajo esta filosofía, los ‘toiss’ acompañaron durante años a Neymar en sus andanzas deportivas por Europa. Y ahora, con menos espectáculo en el terreno de juego, menos lujos fuera de él, pero idéntica ilusión, Iker Otadui siente de cerca el aliento de su cuadrilla, que animó como el que más desde el Fondo Sur de Las Gaunas a su amigo en su primer derbi logroñés.

Iker Otadui corre hacia el fondo para celebrar su gol. FOTO: UD Logroñés/ Riojapress.
Su presencia se hizo notar desde el primer minuto, dejándose ver debidamente uniformados -con la camiseta de la UD Logroñés serigrafiada con el número 19 y el nombre ‘Otadui’- en la primera fila del graderío visitante y dejándose la garganta en cada acción.

Los jugadores de la UD Logroñés celebran el gol de Otadui frente a la cuadrilla del jugador vasco. FOTO: UD Logroñés.
Los miembros de la cuadrilla se desplazaron ‘ex profeso’ desde Antzuola (Guipúzcoa), una pequeña localidad de algo más de 2.000 habitantes, a las faldas del puerto de Descarga. La misma que vio nacer al atacante blanquirrojo, una de las grandes esperanzas deportivas locales, que aspira a emular a otros vecinos ilustres como Gorka García (lateral izquierdo que llegó a debutar en Primera con Osasuna en la temporada 03-04) o los pelotaris Aritz Berraondo y Mendizabal III.
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«Iker era el mejor de la cuadrilla, aunque también tenemos otro amigo que está ahí ahí, a la par», explican sus amigos. Se refieren a Beñat Larrea, canterano del Athletic que actualmente milita en el Baconia, también encuadrado en el grupo riojano de Segunda Federación. Tiempo habrá de animar al otro futbolista de la cuardilla, porque este pasado domingo todas las energías se concentraron en arropar a Otadui en su primer derbi logroñés.
Tan metidos estaban en las labores de animación que, para muchos de los miembros de la cuadrilla, el gol de su amigo para inaugurar el marcador pasó casi inadvertido. «No sé si lo ha metido él, pero lo hemos celebrado a lo grande», admitía Ander a NueveCuatroUno en el descanso del encuentro. Lo que sí tenían claro los amigos del mediapunta es que el ambiente de Las Gaunas es especial en las grandes citas: «El estadio es impresionante y se nota que la afición siente los colores, es impresionante. Estamos gozando el derbi y animamos con todo a la UD Logroñés».

El derbi, que se resolvió con goleada para la UD Logroñés (0-4) no fue sino el leitmotiv de una jornada completa. La cuadrilla disfrutó del ambiente antes y después de la cita, ya que hasta llegar a Las Gaunas «hemos estado echando un par de tragos en La Laurel» y los jóvenes estiraron algo más la noche logroñesa para celebrar el resultado. Todo, con el pretexto de que «un domingo por la noche no hay mucho que hacer en Antzuola».

FOTO: UD Logroñés.
«Seguimos sus partidos siempre que podemos, nos hace mucha ilusión que juegue en el Logroñés y ojalá pueda seguir marcando goles y dando asistencias», celebran los amigos del joven futbolista, que no dudan en apretarle las tuercas para cerrar la temporada con un ascenso a Primera Federación: «Iker tiene que chupar más y jugársela él; es demasiado generoso».


