El lobo ha vuelto a atacar al ganado en Jalón de Cameros. Una cabra ha sido hallada muerta a unos 300 metros del pabellón ganadero de una explotación familiar, en un nuevo episodio que ha reavivado la preocupación entre los ganaderos de la zona.
Según ha explicado Raquel Sáenz, ganadera del municipio, el ataque se ha producido a plena luz del día y el depredador ha llegado incluso a situarse en la puerta del pabellón cuando su padre acudía a abrir para meter al rebaño tras el almuerzo.

Sáenz ha advertido de que la situación es ya «insostenible» y ha mostrado su preocupación por la cercanía y la falta de temor del depredador. Ha criticado que, pese a las autorizaciones puntuales para abatir lobos en determinadas batidas dentro de reservas y bajo criterios del Gobierno regional, en otros espacios como los cotos no se permite actuar, incluso cuando el animal aparece durante una batida autorizada para otras especies.
En este sentido, la ganadera ha recordado que su coto solicitó permiso en octubre para poder controlar la presencia del lobo sin que, hasta el momento, se haya autorizado.

La ganadera ha lamentado que las reuniones y los compromisos administrativos no se estén traduciendo en medidas efectivas sobre el terreno y ha reclamado una respuesta clara por parte del Ejecutivo autonómico.
«Necesitamos acciones reales y no más papeles», ha insistido, alertando de que, si no se adoptan soluciones, el sector ganadero en la zona podría verse abocado a desaparecer de forma progresiva ante el aumento de los ataques y la falta de protección.


