La periodista de NueveCuatroUno Leire Díez ha ofrecido este jueves, en una jornada organizada por la Asociación Tempranillo Garnacha en la Universidad de La Rioja, una detallada explicación sobre el proceso de elaboración de Diario de Vendimia, el proyecto informativo que cada campaña documenta la evolución de la cosecha en la DOCa Rioja. Su intervención, dirigida a estudiantes de Enología, Ingeniería Agrícola y otras disciplinas vinculadas al sector, ha servido para mostrar la parte menos visible de un trabajo que ha combinado planificación milimétrica, coordinación con bodegas y viticultores y un intenso trabajo sobre el terreno.
El encuentro ha contado también con la presencia del viticultor y elaborador Juan Valdelana, de Bodegas Valdelana (Elciego), quién ha recibido una placa como reconocimiento a miembro de honor otorgado por esta asociación estudiantil. El joven productor, antiguo alumno de la Universidad de La Rioja y actual profesor del Máster que se imparte, ha destacado el papel de la formación en este sector. «Disfrutad de estos años de aprendizaje porque luego los echaréis mucho de menos», ha advertido a los estudiantes asistentes a la jornada.

Díez ha subrayado que uno de los retos principales del proyecto es ajustarse a la actualidad inmediata de la vendimia, un proceso extremadamente vivo y cambiante. «Lo más complicado es cuadrar agendas: dependes de terceros, del clima, de la organización de cada bodega o cuadrilla. A veces llueve y una entrevista prevista se aplaza una semana; otras veces aprovechas un desplazamiento a un valle para cubrir varios reportajes seguidos», ha explicado. Esa necesidad de reorganizar constantemente el calendario ha convertido la planificación en una herramienta «clave» para optimizar un tiempo que «es justo cuando más escasea».
La periodista también ha incidido en la dificultad añadida del componente gráfico del proyecto. Las fotografías deben reflejar con precisión el momento concreto de la vendimia, por lo que la coordinación con las cuadrillas y las fechas reales de recolección ha condicionado buena parte de su trabajo. «Si quieres retratar la vendimia de un viñedo singular, tienes que ajustarte estrictamente al día y la hora en que se vendimia ese viñedo», ha señalado.

Tras semanas de preparación, llega siempre la fase más visible: los desplazamientos, las entrevistas y el trabajo de campo. Kilómetros de coche, cámara en mano, grabadora y libreta han formado parte del día a día durante los dos meses intensos que dura la campaña. «No es lo mismo una entrevista más cerrada que se sabe que irá en formato pregunta-respuesta, que un reportaje personal en el que todo fluye más. A veces tardas más porque te cuentan proyectos, anécdotas, historias familiares… y luego toca seleccionar», ha apuntado.
Díez ha destacado además la importancia de las imágenes como parte esencial del relato. Más allá de la técnica, las fotografías deben transmitir identidad territorial, autenticidad y humanidad. Desde un patio con pimientos secándose en Baños de Río Tobía hasta un chozo restaurado en San Vicente, cada elemento visual ha aportado contexto y ha narrado una historia propia. «Los rostros cuentan mucho: el cansancio, la ilusión de recoger el trabajo de todo un año. Son perfiles distintos, desde jóvenes emprendedores a veteranos de la viña, y todos componen Rioja», ha explicado, poniendo en valor la diversidad que caracteriza a la publicación.

A la hora de redactar, Díez ha insistido en que Diario de Vendimia busca siempre un enfoque profundamente personal. Las historias se construyen desde las personas, no solo desde los vinos o los viñedos. «La identidad de la región la cuentan ellas: sus rostros, sus patios, sus manos. Buscamos autenticidad», ha afirmado.
También ha subrayado la diferencia entre el trabajo destinado a la web y el que se publica en papel, donde la fotografía adquiere un peso especial y exige un cuidado mayor en resolución, estética y composición. «En papel perdura; en papel se aprecia muchísimo más la calidad fotográfica», ha recordado.
Más allá del contenido estrictamente periodístico, Díez ha defendido que Diario de Vendimia es también una herramienta de divulgación y promoción para Rioja: una guía útil para estudiantes, profesionales, bodegas, oficinas de turismo y cualquier persona que quiera comprender cómo se vive una vendimia en la denominación desde dentro. «Es una radiografía veraz, muy gráfica, que muestra la vendimia desde todos sus valles. No siempre podemos cubrir todos los pueblos, pero sí todas las realidades», ha explicado.
La periodista ha cerrado su intervención mostrando el producto final: una revista que no solo ha documentado dos meses intensos de vendimia, sino que ha puesto en valor el trabajo de viticultores, enólogos y cuadrillas que hacen posible cada cosecha.


