El alcalde de Logroño, Conrado Escobar, ha modificado el sentido del voto de su grupo a una moción del Grupo Socialista sobre memoria democrática y la ha rechazado, aunque se ha comprometido a realizar uno de sus puntos, un busto Basilio Gurrea, primer edil de la ciudad que fue fusilado en 1936.
Escobar ha zanjado uno de los últimos puntos del Pleno del Ayuntamiento para afirmar que incluso aunque el PSOE había aceptado una moción de los populares a la moción la iban a rechazar por uno de los discursos realizados, el de la concejal socialista, Beatriz Nalda.
El también socialista Iván Reinares había explicado que la moción solo buscaba que Logroño vuelva a firmar un convenio con la asociación de Memoria Histórica La Barranca, después de que acabara el suscrito este verano; y también que se homenajee a Basilio Gurrea para saldar una deuda con él.
La portavoz municipal, Celia Sanz, ha presentado una enmienda que incluye el que «se estudiará» el suscribir ese convenio y se compromete a que un busto de Gurrea se instale en el salón de alcaldes del Ayuntamiento. El PSOE lo ha aceptado, «aunque sea algo que no nos guste», ha afirmado Reinares, que ha defendido que esta moción «no reabre heridas sino que las cierra con verdad y nos une a todos en torno a la libertad, la dignidad y la justicia».
Pero tras estas intervenciones han participado en el debate la portavoz de Vox, Patricia Jiménez, que ha lamentado la «obsesión por reescribir el pasado» del PSOE «con el beneplácito del PP» y ha reprochado a los socialistas que «señalan a media España como culpable y santifican a la otra con relatos manipulados» con lo que «quieren dividir a los vivos utilizando a los muertos».
Tras ella ha intervenido la concejala socialista Beatriz Nalda, que ha recalcado que su partido solo busca «ayudar a cerrar heridas y hacer un homenaje a los que resistieron y soñaron lo que tenemos hoy en día». «No se trata de heridas o rencor, sino que lo que pasó no vuelva a repetirse».
Saldar una deuda
El tono de esta concejala, dirigido principalmente a Vox, es el que ha motivado la réplica del alcalde, que ha pedido «respeto» y ha justificado el voto en contra -a su propia enmienda- en el tono de Nalda «porque todo lo que se había construido se ha echado por tierra».
«Estoy de acuerdo en que hay una deuda con un alcalde que fue fusilado y se va a cumplir, este Ayuntamiento va a saldar esa deuda» pero «no se trata de exhibir banderas, sino que desde la convivencia y la concordia se rinda tributo a una persona que fue asesinada en el ejercicio de su cargo y no es que lo vaya a cumplir un alcalde del PP, sino que lo va a hacer un logroñés», ha concluido.
Así, los votos de PP y Vox a una moción enmendada por los populares ha hecho que decaiga pese al apoyo de PSOE, PR, Podemos y la edil no adscrita, Eva Loza.


