El precio de la vivienda usada ha mantenido en La Rioja una evolución contenida respecto al fuerte repunte registrado en otras zonas del país. Según el informe de precios de octubre de Idealista, Logroño ha experimentado un incremento del 12 por ciento en el último año, una subida notable pero claramente inferior a la media nacional del 15,7 por ciento y muy lejos del comportamiento de los municipios más tensionados.
El estudio sitúa a la capital riojana como uno de los municipios con menor alza del país dentro del ranking autonómico, únicamente por delante de Tudela, que ha subido un 11 por ciento. La comparación resulta especialmente llamativa frente a los territorios donde el precio se ha disparado: Malpica de Bergantiños (57 por ciento), los alicantinos Cox (54 por ciento) y Rafal (53 por ciento), o el madrileño Villarejo de Salvanés (48 por ciento).
La Comunitat Valenciana y la Región de Murcia concentran siete de los diez municipios con mayores incrementos —todos ellos entre el 37 por ciento y el 57 por ciento—, lo que refleja un mercado mucho más tensionado que el riojano. También en Cantabria, Andalucía, Castilla y León o Canarias aparecen municipios con subidas que duplican o triplican las registradas en Logroño.
En este contexto, el comportamiento más estable del mercado en La Rioja destaca por su contraste con la escalada generalizada de precios en buena parte del país. Idealista/data subraya que los mayores incrementos se han producido en zonas con fuerte presión de demanda, atractivas para inversión o con escasez de oferta, circunstancias que han impactado con menor intensidad en el mercado riojano.
Aun así, el crecimiento del 12 por ciento en Logroño confirma que el acceso a la vivienda continúa siendo un desafío para muchos hogares, en un contexto donde la demanda sigue superando a la oferta disponible y donde el mercado de alquiler mantiene una tensión creciente, especialmente en zonas urbanas.


