El goteo de nuevos pisos turísticos no cesa en la capital riojana. Esta modalidad de alojamiento, que en Logroño se ha multiplicado en el último lustro, acelera rumbo al millar de viviendas destinadas al alojamiento temporal de visitantes, con una oferta que ya prácticamente copa todo el mapa de la ciudad.
Este mismo miércoles, el Boletín Oficial de La Rioja (BOR) da cuenta de una solicitud para el inicio de actividad de tres nuevos apartamentos destinados a este fin en el número 4 la calle Industria, donde ya existen pisos de este tipo en los números 2, 3 y 11.

En esta ocasión, la promotora de estos nuevos apartamentos es ‘El vino y sus musas’, que ya los oferta a través de su página web como «apartamentos cálidos y recién renovados, pensados para quienes valoran la autenticidad, el buen gusto y el placer de sentirse como en casa, incluso lejos de ella».
Un fenómeno al alza
En la capital riojana, la conversión de viviendas o locales comerciales en alojamientos turísticos es un fenómeno relativamente nuevo. Según los datos del Gobierno autonómico, de hecho, era una cuestión absolutamente desconocida hasta septiembre de 2014.
Hace once años llegó la primera solicitud de esta naturaleza (para un piso del número 33 de la calle Bretón de Logroño) a las oficinas de la Administración regional, acostumbradas hasta entonces a tramitar licencias vinculadas al turismo rural. Durante los dos años siguientes se cursaron dos solicitudes más en Logroño: una para la calle Pradejón y otra para la calle Mercaderes.
De ahí en adelante, la ciudad ha asistido a un frenesí de registros: 121 en 2017, 157 al año siguiente, otras 156 en 2019… Y así hasta alcanzar los 853 (casi tantas como la suma del resto de municipios riojanos) que actualmente constan en el listado de viviendas autorizadas para uso turístico en el Registro de Proveedores de Servicios Turísticos de La Rioja.
NueveCuatroUno se ha tomado la molestia de colocar una ‘chincheta’ en cada una de las direcciones que figuran como viviendas de uso turístico en el Registro de Proveedores de Servicios Turísticos de La Rioja (así como otros proyectos en tramitación) y este ha sido el resultado: un enjambre que cubre prácticamente toda la superficie en la ‘almendra’ del Casco Antiguo, pero que también abarca el resto de distritos de la ciudad.


