La Universidad de La Rioja acoge este martes, 7 de octubre, una jornada del ciclo ‘Bienestar digital y menores’, en la que expertos de diferentes áreas analizarán qué relación tiene el uso y abuso de las nuevas tecnologías e internet con la salud mental infantil y juvenil. Este encuentro estará presentado y moderado por Lorena Sánchez, periodista especializada en ciencia en la plataforma editorial ‘The Conversation’.
También intervendrán: Eduardo Fonseca, catedrático de Psicología y vicerrector de Política Científica de la UR e investigador principal del grupo PRISMA (Programa Riojano de Investigación en Salud Mental); Delia Rodríguez, abogada especializada en Derecho de Familia e Infancia; y Tatiana Iñiguez, coordinadora del Grado de Educación Primaria y vicedecana de Tecnologías de la Información y de la Comunicación en la Universidad de Zaragoza.
Tras su participación, y antes de abrir el turno de preguntas al público asistente, tomarán la palabra los invitados de la fila cero, personas y entidades directamente implicadas en este reto social.
Entre ellos, la vicepresidenta del Consejo Escolar de La Rioja, Marta Terroba; la decana del Colegio de Psicología de La Rioja, Pilar Calvo; y el psicólogo y el director técnico de la Asociación de salud mental de La Rioja, Rubén Álvarez y Ernesto Ortiz, respectivamente.
Este ciclo está dirigido a investigadores del área, ONG e instituciones implicadas en salud mental, menores o tecnología, profesionales de la salud mental, educadores, padres y madres y público general.
Un estudio de 2024 reveló que en España el aumento de hospitalizaciones entre los 11 y 18 años por trastornos psiquiátricos ha sido constante desde el año 2000. Además, en la actualidad se registran los niveles más altos de enfermedades mentales en menores de 20 años desde 1997. En ese escenario, internet y las redes sociales se presentan como armas de doble filo.
Por un lado, proporcionan información valiosa al instante, eliminan barreras y fomentan la conectividad; y por otro, impacten en la salud mental, en especial en la de los menores, que se enganchan al contenido adictivo y acaban perdiendo el control de las horas que pasan conectados a las redes, desplazando al juego físico y la socialización en persona. Además, durante el tiempo que pasan conectados, los chavales se exponen a peligros serios como el ciberacoso, el abuso o la pornografía.
Así, el objetivo de estos encuentros, que durante 2025 visitarán diez ciudades españolas, es situar la evidencia científica en el centro del debate, compartiendo tanto las certezas como las incertidumbres de la mano de expertas y expertos que conversarán sobre este asunto con los miembros de la sociedad directamente afectados.


