Deportes

Lupu regresa antes de lo esperado

Lupu está convencido de que su suerte va a cambiar de una vez por todas. Más definido físicamente (que el curso pasado) y con un nuevo corte de pelo, el delantero riojano ha vuelto a pisar el césped de hierba natural de la Ciudad Deportiva de Valdegastea. No ha estado junto a sus compañeros. Lo ha hecho al margen, junto a Pablo Bobadilla, pero el logroñés podría llegar incluso al partido de este sábado en el Stadium Gal de Irún.

Aunque, tras tres victorias seguidas, no urgen vueltas que pueden ser algo precipitadas, y más teniendo en cuenta que el pasado sábado Berto Rosas debutó como goleador con la entidad blanquirroja. No conviene tener prisas, y más teniendo en cuenta que las sensaciones tras el partido ante el Náxara fueron realmente malas. El delantero sintió problemas musculares reconocibles, y el propio Mendia reconocía en la rueda de prensa posterior a la primera cita de la temporada en Las Gaunas que había una rotura de fibras.

Lupu se topaba así de nuevo con el infortunio de las lesiones, las que tanto le lastraron el curso pasado. Cuando mejor estaba, más inspirado de cara a gol, cayó lesionado, y aunque volvió antes de primavera, no recuperó las sensaciones anteriores a su lesión. Aquel equipo se estaba desmoronando y Lupu tampoco pudo rescatarlo. Su segunda parte del campeonato fue, como la del resto del equipo, muy mala.

Meses después, tras un verano complicado en el que parecía quedarse sin un hueco en algún proyecto relevante, Lupu y UD Logroñés llegaron, por sorpresa o al menos de forma inesperada, a un nuevo acuerdo. Y sin tanta pretemporada como el resto de compañeros se puso a disputar minutos quizás a un ritmo de juego superior al que podía mantener entonces.

Ante el Náxara, donde salió de suplente, se tuvo que retirar a los pocos minutos con lo que creía era una nueva rotura de fibras. Sin embargo, este martes de vuelta al trabajo de todo el equipo, Lupu ya ha comenzado a correr con intensidad sobre el césped. Por tanto, afronta la recta final de su vuelta al equipo. Y ha convertido una rotura de fibra de una duración de tres meses en tan solo unas molestias físicas que le han hecho perderse dos partidos. Lupu vuelve a sonreír, ha logrado esquivar una mala noticia.

No hay milagro alguno, tan solo conocer su cuerpo y saber parar en cuanto se nota esa sensación rara de que algo no está funcionando en sus músculos. Evitó la rotura de fibras. Fue mínima, de la que se va recuperando en tiempo y forma, sumando el trabajo necesario para volver, espera, más fuerte para competir por un puesto fijo en el ataque blanquirrojo. La reválida de Lupu puede empezar la semana que viene, o incluso antes.

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