Logroño cuenta las horas para celebrar unas fiestas de San Mateo convulsas como pocas en sus prolegómenos. Pese a contar con todo un año para organizar un programa atractivo para todos los públicos, las prisas y los vaivenes han marcado las gestiones por parte del Ayuntamiento, hasta el punto de tener que recurrir a reuniones de urgencia para «salvar» uno programa digno para una capital de provincia.
Para entender el lío que ha envuelto la preparación de los sanmateos hay que remontarse un año en el calendario. Concretamente, al 11 de septiembre de 2024, cuando se oficializó la clausura del Espacio Peñas tras la falta de entendimiento entre la Federación de Peñas (que criticó la «falta de tiempo e incertidumbre» en las negociaciones con el Ayuntamiento), la promotora Pámpano Eventos y el propio Consistorio.
Aquel mazazo (el Espacio Peñas era, de largo, uno de los espacios más concurridos durante las fiestas) llegó acompañado de un propósito de enmienda: «Que este triste final sirva para que los implicados analicen lo sucedido». El Ayuntamiento prometió tomar buena nota y una encuesta realizada por NueveCuatroUno sirvió para tomar el pulso de una ciudad que reclamaba más música durante los sanmateos, más fuegos artificiales y la recuperación del Espacio Peñas.
El ‘Logroño Arena’ que murió en el papel
Comencemos por la música. Justo un día después de la Quema de la Cuba, Miguel Sainz, anunció que el Ayuntamiento iniciaba la búsqueda de un espacio en la ciudad en el que celebrar «uno o dos grandes conciertos de pago» en los sanmateos de este año. El recinto elegido fue la trasera del Mundial 82, donde el Consistorio anunció en enero -lo hicieron de forma conjunta el PP y el PSOE- un espacio «abierto, cubierto y permanente, polivalente, divisible y modulable» que -de cumplirse los plazos establecidos por el Consistorio- estará a disposición de la ciudad el verano del próximo año para acoger eventos con un aforo máximo de 12.000 personas.

El bautizado como ‘Logroño Arena’ tiene, en cambio, un problema en la cuestión que nos afecta: el Ayuntamiento descarta su futuro uso durante las fiestas (no solo en San Mateo, sino también en San Bernabé) «debido a la imposibilidad de aparcar en las inmediaciones del recinto ferial». Así las cosas, la principal alternativa a la Plaza del Ayuntamiento para albergar conciertos durante las fiestas queda en papel mojado, tanto para este año como ejercicios venideros.

Sin más conciertos y con un artista «top»
La confección de la programación musical de las fiestas no ha escapado, este año tampoco, a la polémica. Pese a que el propio Miguel Sainz presentaba esta semana un programa de San Mateo «con un salto cualitativo y cualitativo» en lo que respecta a conciertos, lo cierto es que la sentencia admite discusión.
En primer lugar, centrándonos exclusivamente en lo «cuantitativo», el Consistorio no ha incrementado el número de ‘grandes’ conciertos respecto al año anterior. En 2024 hubo dos noches de actuaciones en la Plaza del Ayuntamiento (La Guardia y La La Love You), es decir, las mismas que habrá en los próximos sanmateos (las de Mikel Izal y La Rock-A).
En lo «cuantitativo» -aunque siempre admite discusión al tratarse de algo subjetivo-, lo que sí está claro es que las expectativas generadas por el Ayuntamiento (víctima de ‘la ley del hype’) llevaron a cierta desilusión popular cuando Sainz confirmó a Mikel Izal. No por su calidad musical, sino porque la promesa de un artista «top» llevó a especular con la presencia de formaciones de mayor caché en Logroño.

Todo ello, rematado con otro nueva disonancia entre lo anunciado y lo firmado por parte del Ayuntamiento, que aseguró que destinaría 160.000 euros en la contratación de Izal, su telonero (Dollar Selmouni) y la DJ del cohete de San Mateo, que finalmente quedó fuera de un convenio sensiblemente más caro (193.000 euros). Donde sí ha cumplido su promesa el Consistorio es en el incremento del presupuesto destinado a la música matea: el año pasado se invirtió 148.000 euros en la contratación de La La Love You, La Guardia y el DJ del cohete (José AM) y este año el presupuesto supera los 200.000 euros (los 193.000 de Izal más otros 10.000 euros para la contratación de la DJ Carmen de la Fuente).
Ni Espacio Peñas ni Terraza de San Mateo
Sin el ya citado ‘Logroño Arena’, la última esperanza del Ayuntamiento por enriquecer la oferta musical pasaba por la ‘resurrección’ del Espacio Peñas y así quedó patente en la primera reunión con los diferentes colectivos para preparar San Mateo 2025 (allá por el mes de octubre). Para ello, el Consistorio apostó por una fórmula novedosa: sacar a concurso público la gestión de este espacio en el Parque de la Ribera -ahora bautizado como ‘la Terraza de San Mateo’-, dejando a un lado a las peñas y cobrando un canon anual por ella.
Este ha sido, sin duda, el trámite más polémico de cuantos ha llevado a cabo el Gobierno municipal durante los preparativos de San Mateo. Y no solo porque el ajustado plazo (después de tener un año para evitarlo) ha impedido una alternativa cuando la adjudicación ha resultado fallida.
De primeras, el pliego que finalmente se elevó a contratación era sensiblemente menos ambicioso (con una reducción del aforo de hasta el 40 por ciento) que lo que el propio Miguel Sainz anunció meses atrás. Tal vez por ello, las empresas del sector no mostraron interés y solo una compañía presentó formalmente su oferta para gestionar la ‘Terraza de San Mateo’.
Todo comenzó a torcerse a partir de ese momento, a raíz de que Miguel Sainz se mostrase «satisfecho» con dicha oferta y deslizara detalles de su contenido antes de que la Mesa de Contratación abriera los sobres con la propuesta de BOAL Eventos. Esto alimentó las sospechas de posibles irregularidades por parte del concejal -que no ha aclarado cuándo ni cómo tuvo conocimiento de la oferta de la empresa-, mientras de forma paralela varios sectores censuraban los «vínculos ultras» de la empresa y exigían la paralización del proceso de adjudicación.
Por si fuera poco, la propia Federación de Peñas cargó contra la gestión del Ayuntamiento y se desvinculó del proyecto, en el que debían figurar -según el pliego- como actor protagonista en la programación. La presión social fue ‘in crescendo’ hasta el punto de que el pasado fin de semana BOAL Eventos anunció su renuncia a la gestión de la Terraza de San Mateo.
El comodín de las peñas
Con el tiempo en contra, el Ayuntamiento de Logroño intentó esta semana maniobrar para encontrar una alternativa a la fallida Terraza de San Mateo. Fue el propio alcalde quien tomó las riendas en un encuentro de urgencia con las mismas peñas que semanas atrás denunciaron sentirse ninguneadas por las autoridades municipales.
En concreto, Conrado Escobar rogó a los peñistas que aportaran alguna novedad a sus actividades ya organizadas, a fin de reforzar el calendario festivo en la capital riojana. Por su parte, las peñas -además de recordarle que el Ayuntamiento todavía les adeuda parte de las ayudas por las fiestas del año pasado- salieron del encuentro con la sensación de que el equipo de Gobierno «solo quería tranquilizar las aguas para que no le piten ni boicoteen ningún acto» durante los sanmateos.
Menos fuegos que nunca
Recordemos los deseos que los lectores de NueveCuatroUno pidieron hace un año para los futuros sanmateos. Analizada la cuestión musical, otro de los grandes anhelos pasaban por más noches protagonizadas por el colofón de los fuegos artificiales, otro de los actos más concurridos de cuantos se celebran en fiestas.
Por tercer año consecutivo, serán solo tres las noches en las que la luz, la pólvora y el colorido echen el cierre a la jornada. Cabe recordar que San Mateo solía contar con cuatro fechas en su Concurso Internacional de Espectáculos Pirotécnicos hasta 2023, cuando el Ayuntamiento las recortó, limitándolas a tres para introducir espectáculos de drones. Este año, ni siquiera habrá una noche de drones, por lo que la ciudad tendrá menos noches de luz que nunca durante las fiestas.

FOTO: EFE/ Raquel Manzanares.
Por su afluencia de público, los fuegos artificiales son una contrastada fórmula de éxito que tampoco parece trastocar en exceso el presupuesto municipal: esas tres veladas cuestan 54.450 euros -IVA incluido-, a los que hay que sumar otros 15.000 en concepto del premio del concurso.
Caos en las Calderetas
Otro de los cambios que ha intentado, sin éxito, imprimir el actual equipo de Gobierno es la inscripción para el Concurso de Calderetas. En este caso, la novedad ha venido marcada por el cambio de ubicación para cumplir con dicho trámite, que ya no se cursa en la Bodeguilla Gutiérrez sino en el ‘ruedo’ del 010 del ayuntamiento.
El Consistorio ha justificado en aras de la «transparencia» este cambio, que ha tenido como principal consecuencia la formación de colas kilométricas en las dependencias municipales, generando además la lógica confusión entre quienes acudían al ayuntamiento para gestionar otros asuntos. Una simple plataforma digital resolvería este problema estructurado en dos tiempos: los participantes no solo pierden una mañana para entregar el formulario en el ayuntamiento, sino que deben personarse también en Bodeguilla Gutiérrez para la asignación de mesas.
Un programa remolón
Lo que ya se ha convertido en tradición en la capital riojana es el misterio que envuelve al programa de fiestas, siempre revelado a escasos días de su inicio. Este año ha visto la luz -oficialmente- a once días del cohete y a modo de simple boceto. Miguel Sainz y Laura Lázaro anunciaron el pasado martes que «más de 300 actos» componían el programa, aunque lo hacían a modo valorativo, sin el programa completo a disposición de consultas y enumerando los actos que ya se habían dado a conocer con anterioridad.

A este hecho contribuyen las premuras derivadas de la fallida Terraza de San Mateo: los eventos previstos en el recinto se cayeron del programa y sus posibles alternativas apenas habían comenzado a negociarse la víspera de la presentación oficial de esos «más de 300 actos». Está por ver si el Ayuntamiento es capaz de resolver una reclamación tan legítima como histórica por parte de muchos vecinos: tener en sus buzones el programa inicial antes de que estalle el cohete.
A buen seguro, a partir de ese momento los logroñeses y visitantes se entregarán a la euforia y las polémicas gestiones municipales quedarán relegadas a un discreto segundo plano. El cohete marcará el comienzo de unas fiestas de San Mateo que se han visto agitadas como pocas veces antes en sus preparativos y que tiene en estos siete ‘percances’ sus principales pecados capitales.


