Dormir a pierna suelta ha vuelto a convertirse en todo un reto para los riojanos, que a buen seguro han tenido que lidiar durante sus vacaciones en otros rincones del país con eso de: «¿De La Rioja? Ah, mira, fresquito». En ese caso, lo más probable es que respondieran con un «ojalá», pues el verano se ha puesto ardiente en la comunidad, y no solo por la chicharra que ha azotado bajo un sol de justicia.
El verdadero sufrimiento llega al caer la noche, cuando dormir se convierte en un reto si los termómetros se elevan por encima de los 20 grados, lo que técnicamente se conoce como noche tropical. Ciñéndonos a la rigidez del dato, media comunidad ha vuelto a sufrir este fenómeno esta pasada madrugada -con una decena de municipios por encima de ese valor-, pero lo cierto es que los rincones que han podido dormir fresquitos se cuentan con los dedos de una mano.
Porque ni siquiera en la sierra han librado de otra noche sofocante, en la que sorprenden valores en plena sierra, como los 22,2 grados de Pazuengos o los 20,3 de Santa Marina y San Román de Cameros.
Las previsiones de la Agencia Estatal de Meteorología para este martes mantienen el horno encendido durante las horas diurnas (se esperan 35 grados en Calahorra o 34 en Logroño), aunque al caer la noche el panorama refrescará algo más que durante la pasada madrugada.


