Ventosa ha vuelto a saldar este domingo su deuda con los tratantes y lechoneros que llenaron de calle sus vidas en la Edad Media, convirtiendo este municipio riojano en parada obligada para los interesados en llenar la despensa de cerdos, vinos, miel, tabaco o bacaladas.
En torno a cinco mil personas se han dado cita en la localidad para disfrutar de distintas representaciones, participar en alguna de las múltiples degustaciones (las de morcilla y cerdo asado, las más demandadas), adquirir productos en los puestos artesanales o contemplar algunas de las exposiciones y talleres dispuestas para los visitantes.
Todo ello, aderezado con representaciones teatrales que han formado y entretenido a los dispuestos a asomarse a La Rioja del Medievo desde este coqueto rincón del Camino de Santiago.



