Con tan solo 22 años, el palista Álex Graneri Larrea sigue confirmándose como una de las grandes bazas del piragüismo español. Este fin de semana, el deportista nacido en Mallorca pero con base en Logroño -donde reside su familia materna- ha cosechado dos bronces en el Campeonato del Mundo de sprint olímpico, que se disputa en el Parco Idroscalo de Milán.

Graneri abraza a su madre tras conseguir el bronce en el K1.
Su primera medalla la logró el viernes en la modalidad K4 (embarcación en la que se sentaba hasta esta temporada Saúl Craviotto), en la que ha competido junto a Adrián del Río, Carlos Arévalo. Esta ha sido la primera presea cosechada por el equipo nacional en un mundial desde el oro de Canadá, en 2022. La piragua española cruzó la meta por detrás de Portugal y Hungría.

FOTO: Real Federación Española de Piragüismo.
Graneri, que compagina sus entrenamientos en el centro de alto rendimiento de Trasona (Asturias) y Logroño, debutaba en un mundial senior en embarcación olímpica y lo hizo con un tercer puesto. De ahí su felicidad: «Me sabe a oro. Ya conocemos el punto de partida y ahora toca seguir mejorando de cara a la próxima temporada y al ciclo olímpico».

Este domingo ha completado su palmarés con el segundo bronce, en esta ocasión en la competición en solitario. El palista español ha cruzado la meta en el sprint (500 metros) por detrás de Josef Dostal (República Checa) y Adam Varga (Hungría). Su alegría está más que justificada: el piragüismo español ya tiene en Graneri a un candidato para prolongar la senda abierta por la leyenda Saúl Craviotto.


