La cooperativa Bodegas Aradón de Alcanadre ha decidido no elaborar graneles de esta campaña 2025 y vender la uva despalillada a otra bodega. Mantendrá, eso sí, su línea de embotellado para seguir abasteciendo a sus clientes.
El motivo principal por el que han llegado a esta decisión es que los graneles, que suponen en torno al tercio de la producción de la cooperativa, «están a unos precios de derribo». Así lo refleja su presidenta, Águeda Gil, quien asegura que «elaborarlos es una pérdida de dinero porque no los pagan».
Los precios que se barajan en el mercado van «desde los 7 euros la cántara (16 litros) a los 10 y 11 euros en el mejor de los casos», los cuales coinciden con escasas partidas de vino seleccionadas que las cooperativas elaboradoras poco han tardado en dar salida.
«En los últimos cinco años se ha perdido mucho dinero con los graneles y, aunque todas las cooperativas tenernos problemas, es cierto que las que son granelistas al cien por cien no tienen otras vías. Al final, si les pagan el granel a 8 euros la cantara y les cuesta producirlo 12 euros no salen las cuentas», apunta Gil. Problemas que se suman, además, a la poca uva que se va a recoger esta campaña.



