La Rioja ha vivido en la última semana una sucesión de incendios forestales y agrícolas que ha puesto en alerta máxima a los servicios de emergencias. Desde el martes 12 de agosto hasta este domingo 17, se han declarado al menos nueve focos de incendio en distintos puntos de la comunidad, coincidiendo con la ola de calor más intensa del verano.
El primer gran susto llegó en Mansilla, donde un incendio en el paraje de Calamantío afectó a unas 48 hectáreas, convirtiéndose en el fuego de mayor superficie arrasada. Aunque se logró controlar, las reactivaciones posteriores obligaron a mantener dispositivos activos durante días.
Ese mismo martes, Albelda de Iregua también vivió momentos de tensión al declararse un incendio en las inmediaciones del casco urbano. La rápida actuación de los bomberos evitó daños mayores. A la vez, los servicios de extinción sofocaban otros tres focos en Collado Grande (Viniegra de Abajo), Munilla y Fonzaleche, además del incendio agrícola entre Calahorra y Rincón de Soto.
El miércoles por la noche, los fuegos en Fonzaleche, Gimileo y el ya mencionado en Mansilla se daban por controlados tras intensas labores nocturnas.
El jueves se declaró un nuevo incendio entre Azofra y Alesanco de tipo forestal y agrario, que también fue sofocado sin consecuencias graves. Un día después, la preocupación volvió al Alto Najerilla con la reactivación del fuego de Mansilla, esta vez en el Pico Sanchón, que afectó a casi una hectárea de pasto.
Ya el sábado, Cañas fue escenario de otro incendio agrícola donde la noticia no fue solo el fuego, sino la respuesta ciudadana: seis agricultores de la zona, organizados en un grupo de WhatsApp llamado “Ayuda a la extinción”, salieron con tractores y chiseles a contener las llamas antes de la llegada de los bomberos.
Y este domingo, el último foco se ha desatado en la zona de las Peñas de Viguera, donde medios aéreos y terrestres trabajan desde primera hora de la tarde en su extinción.
Todos estos incendios se producen en un contexto de alerta máxima por riesgo extremo de incendios forestales y temperaturas por encima de los 40 grados. El Gobierno de La Rioja ha activado medidas restrictivas como la prohibición del uso de maquinaria agrícola, pirotecnia, asadores y circulación de vehículos en terreno forestal, dentro del Nivel 1 del Plan de Protección Civil.
La situación sigue siendo crítica, y aunque la previsión anuncia una leve bajada de temperaturas a partir del lunes, los equipos de emergencia y los propios vecinos siguen en guardia.


