La Rioja

«Si en 2050, el 80% de la población vivirá en las ciudades, ¿quién nos alimentará?»

La Rioja, Galicia y Aragón piden a la UE más contundencia con el reto demográfico

Los presidentes del Gobierno de La Rioja, José Ignacio Ceniceros; la Xunta de Galicia, Alberto Núñez Feijóo; y del Gobierno de Aragón, Javier Lambán, han pedido a la Unión Europea que se contemple la variable demográfica en la financiación comunitaria para el periodo 2021-2027, teniendo también en cuenta aspectos que tengan que ver con el envejecimiento, «un problema que afecta a toda Europa».

Los tres presidentes autonómicos comprenden que el envejecimiento de la población conlleva un mayor gasto social, hasta un 40% del presupuesto autonómico y un 20% en otras políticas sociales y que no cuesta lo mismo prestar un servicio en una gran ciudad que en un pueblo del interior de la España «vacía».

Por ello, siguen defendiendo la necesidad de abordar la financiación autonómica, pese al cambio de gobierno, además de defender nuevas políticas como la ampliación de la banda ancha, la financiación de la Ley de Dependencia o incluso incentivos fiscales para asentar población.

Una pregunta ha dejado en el aire el vicepresidente del Parlamento Europeo, Ramón Luis Valcárcel: Si en 2050, el 80% de la población vivirá en las ciudades, ¿quién nos alimentará?. «Estamos jugando con los alimentos, con nuestro pan de cada día», ha enfatizado para dar relieve a la cuestión.

«Uno de los mayores desafíos a los que se enfrenta Europa»

«Nuestra petición como SEDEC y como representantes de las regiones de Europa es que se modifique el Marco Financiero Plurianual presentado por la Comisión Europea para contemplar expresamente la variable demográfica», ha manifestado José Ignacio Ceniceros durante la conferencia «Europa y el cambio demográfico: un enfoque integrador, sostenible y colectivo», celebrada en el Palacio de Congresos Riojaforum.

El presidente del Gobierno de La Rioja ha considerado imprescindible insistir en esta reivindicación porque «el reto demográfico es uno de los mayores desafíos a los que se enfrenta Europa» y afrontarlo «requiere un compromiso y una respuesta política clara de las instituciones europeas, con iniciativas y financiación concebidas de manera global, sistemática y sostenible en el tiempo».

En su intervención se ha referido también a los desequilibrios que están generando el envejecimiento de la población, la tardía emancipación juvenil o las bajas tasas de natalidad «tanto en las zonas que pierden población como en las grandes áreas urbanas receptoras». Desequilibrios que, según ha argumentado, afectan a las áreas económica, social, presupuestaria e incluso ambiental y «se dejan notar en la sostenibilidad de las pensiones, la salud, la movilidad de los ciudadanos y el Estado del Bienestar»:

Además, ha resaltado que «la situación se presenta particularmente difícil» en las áreas rurales y periféricas, dónde las bajas tasas de natalidad se combinan con el éxodo de los jóvenes hacia las ciudades y otros países europeos. Por ello, según ha explicado, la modernización sostenible de estas zonas desfavorecidas implica «contrarrestar la ‘fuga de cerebros’ y mantener y construir la infraestructura física necesaria para promover una mayor cohesión territorial».

Respuestas de consenso, trasnacionales y ambiciosas

El presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, ha demandado que todas las administraciones se impliquen en una política demográfica coordinada, ambiciosa y de largo plazo.

«La evolución demográfica de Europa no entiende de fronteras regionales ni nacionales y las políticas públicas que se adopten no deben planificarse marcándose como horizonte una o varias legislaturas, sino una o varias generaciones», ha aseverado, incidiendo en que las respuestas al reto demográfico deben ser de consenso, trasnacionales y ambiciosas.

«La demografía es uno de los problemas estructurales de Europa y tenemos que implicarnos todas las administraciones», ha afirmado Feijóo, expresando la necesidad de políticas inmigratorias y fiscales inteligentes: «No en vano, la demografía influye en el crecimiento económico; en la sostenibilidad del sistema de pensiones y de todo el Estado del Bienestar; y en la cohesión territorial».

«Una cuestión de Estado»

Lambán ha explicado que en Aragón se ha declarado este asunto como de primera magnitud en el diseño de todas las políticas sectoriales del ejecutivo autonómico.

El presidente aragonés ha defendido que la despoblación siga considerándose una cuestión de Estado que debe abordarse desde la cooperación vertical y por ello se ha congratulado de que la ministra de Administraciones Públicas, Meritxell Batet, le haya confirmado la intención del nuevo gobierno central de mantener los trabajos realizados en la Estrategia nacional contra el reto demográfico, e incluso nombrar un comisionado o comisionada para abordar este desafío.

Lambán entiende que este es el primer problema estructural de la Unión Europa y por ello defiende que se aborde también desde la administración europea, tanto desde la distribución de los fondos estructurales para el próximo sexenio como desde la revisión de la PAC, con el fin de que esta sirva realmente a sus fines, los de mantener la población y la renta de las familias dedicadas a la agricultura.

Además, sostiene que semejante reto no se resuelve con varitas mágicas, sino con políticas que favorezcan la creación de empleo y asiente población a la que hay que garantizar servicios públicos de calidad.

Por otro lado, Lambán también ha coincidido con sus homólogos en que el medio rural, que según afirma, «se está vaciando», «tiene que reinventarse». En este sentido, el presidente aragonés ha recordado que los medios tradicionales se están dejando paso en Aragón a nuevas fuentes productivas como la agroalimentación, las renovables o el turismo.

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