Educación

Nerea Izquierdo: «Hay niños que no saben a qué jugar sin un móvil»

El fenómeno de los ‘Niños Pantalla’ es algo que los docentes notan mucho en sus aulas últimamente. Nerea Izquierdo, de 24 años, cuenta con las titulaciones de Maestra de Educación Primaria y Maestra de Educación Infantil, ambas obtenidas en la Universidad Pontificia De Salamanca junto a la Especialidad de Audición y Lenguaje. Este año ha obtenido la Especialidad de Pedagogía Terapéutica por la UNIR.

Además, ha hecho prácticas en el colegio Escolapias Sotillo y ha participado en el Programa PROA en el CEIP Gregoria Artacho de Cenicero. En su experiencia en las aulas y como profesora particular, Izquierdo ha podido observar como este fenómeno se ha hecho un hueco en la clase como si fuese un alumno más.

– Como profesora, ¿has notado un cambio en el comportamiento o las rutinas de tus alumnos? 

– Sí, mucho cambio. Ves como les cuesta mantener la atención, además de que cada vez les cuesta más dialogar los unos con los otros, igual que compartir las cosas con sus compañeros.

– ¿A qué edad suelen tener móvil propio los niños a los que das clase? ¿Te sorprende o lo ves ya como algo normal?

– Entre los 8 y los 10 años ya tienen móvil. Antes me sorprendía, pero llega un punto en el que lo ves más normal. Pero, no es ni normal ni recomendable, a esas edades están aprendiendo a gestionar sus emociones y las relaciones sociales. Un teléfono puede complicarlo todo mucho.

– El estudio de la PAP «Uso de redes sociales y dispositivos móviles en la población infantil de La Rioja» indica que más del 50 por ciento de los niños de La Rioja de entre 7 y 13 años ya tiene móvil. ¿Cómo crees que influye esto en su día a día escolar y emocional? 

– Les influye mucho, en clase cada vez están más distraídos. Hay mucho nerviosismo, necesidad de validación externa y falta de descanso por el uso de pantallas por la noche, eso es algo que los padres deberías impedir. Además, cada vez tienen más conflictos entre ellos por mensajes o redes sociales, ya que tienen perfiles a estas edades y no es nada bueno.

– ¿Qué tipo de juegos o conversaciones has observado en el patio o en clase? ¿Se ha perdido la creatividad frente al contenido digital?

– Antes en los patios se jugaba a los juegos tradicionales como «el pañuelito» o a fútbol; se usaba la imaginación para jugar a ser doctores o lo que fuese; ahora se dedican a copiar los vídeos que ven en redes sociales. Hay menos creatividad, espontaneidad, algunos no saben a que jugar sin un móvil cerca o sin un videojuego. Es algo que da miedo, el hecho de que estemos llegando a este punto.

– ¿¿Has visto señales de dependencia digital entre los niños?

– Se ven señales muy evidentes: se enfadan mucho si se les retira una tableta o un móvil, preguntan todo el rato «¿Cuándo vamos a utilizarlas?» o «¿Cuándo vamos a hacer actividades con ellas?». No muestran interés en actividades como pintar, jugar, leer, pasar tiempo con los compañeros. Algunos dicen que se aburren si no tienen una pantalla en las manos, tienen una obsesión con ellas.

– ¿Se habla entre los docentes del fenómeno de los ‘Niños Pantalla’? ¿Es algo que preocupa en los claustros? 

– Es un tema frecuente, pero nosotros poco podemos hacer. En lo referente a todo aquello que pasa en las aulas, nosotros sí que podemos tener más control. Pero, la otra parte recae en los padres. Son ellos lo que tienen que decir «No», lo que tienen que poner los límites con el uso de pantallas entre semana y durante cuánto tiempo. Nos preocupa mucho como puede afectar a su desarrollo, en algunos claustros se plantean charlas para concienciar a las familias sobre el tema.

– ¿Se habla en clase del riesgo que que supone que los niños estén expuestos a tecnologías tan temprano por el tema del ciberacoso? 

– Sí que se habla, y es algo que se ve más en primaria, en 5º y 6º. Nosotros tratamos mucho el tema de hacer un uso seguro de internet. Pero los niños, al crearse perfiles tan temprano, se exponen a situaciones, la cuales ya hemos visto varias veces, de mal entendidos por redes sociales. Algunos alumnos lo cuenta, otros no. Al permitir que los niños sigan esta «moda», estamos provocando que no disfruten de su infancia, adolescencia, de pasar rato con los compis, estamos creando a ‘Niños Pantalla’.

– ¿Crees que las familias son conscientes del tiempo que sus hijos pasan frente a una pantalla? ¿Y de sus consecuencias?

– Hay familias que sí lo ven y se preocupan por ellos, pero hay otras que lo han normalizado. Yo conozco a padres que esconden la tableta y el móvil a sus hijos y es un «no» rotundo. El fin de semana les dejan usarlas pero solo unas pocas horas y eso es lo que se debería hacer.

En el caso contrario, se provoca esta obsesión que les afecta en muchas cosas y entre ellas está el ámbito escolar, los niños no se preocupan por nada. Hay casos en los que los padres recurren a este recurso porque están ocupados y quieren que el niño esté tranquilo, pero no son conscientes del impacto emocional y social que puede tener el uso de las pantallas.

– ¿Qué consecuencias emocionales has visto tú en las aulas que pueden estar relacionadas con este uso intensivo? 

– En el aula se ve más ansiedad, impulsividad, dificultades para compartir con los compañeros y a veces aislamiento. Esto último, sobre todo se ven en los niños que están obsesionados con los videojuegos, cosa que a esta edad se ve más. Algunos prefieren pasar tiempo con sus pantallas que con sus compañeros, lo cual es verdaderamente triste.

También se ve falta de autoestima, comparan su vida con la que ven en redes sociales, lo que tira por tierra todo lo que se traba en el ámbito escolar porque dicen: «¿Por qué tengo que estudiar si yo quiero ser youtuber?». Esto hace que estén súper desmotivados, sientan una frustración continua y no quieran hacer nada con su vida, a parte de lo que hacen los youtubers.

– ¿Qué papel debería jugar la escuela en la educación digital de los alumnos? ¿Y qué papel las familias? 

– En la escuela, los profesores, deben enseñar a usar la tecnología de crítica y responsable, no solo a nivel técnico. Pero, no podemos hacerlo solos, el papel de los padres es muy importante. Son ellos lo s que tienen que poner los límites en casa y acompañar el uso que hagan sus hijos. Es verdad que, a veces, los padres no son conscientes de lo que tienen sus hijos, de lo que usan, las horas que pasan, ni nada, hablando del uso de las redes sociales. Deberían vigilarlos mucho más y estar pendientes de ellos.

Es una tarea compartida, es fundamental el papel de la escuela y de los profesores y la de los padres, y cuánto antes se empiece a trabar en conjunto va a ser mejor para los niños.

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