La Rioja

Prácticas rurales a la riojana: «Nos gusta la vida de pueblo»

Lorena Pastor y Hugo Rupérez son dos de los once jóvenes que participan en el programa Erasmus rURal

Hugo Rupérez y Lorena Pastor, durante su estancia en Ventosa, dentro del programa Erasmus rURal. | Fotos: Leire Díez

Lorena Pastor y Hugo Rupérez, de 23 y 22 años respectivamente, ya han pasado el ecuador de su experiencia de prácticas rurales en La Rioja menos poblada. Ellos son dos de los once jóvenes estudiantes de la Universidad de La Rioja que participan este verano en el programa Erasmus rURal y, en su caso, Ventosa ha sido el destino final. Ella, llegada desde Lardero, y él, desde Fuenmayor. Ambos de pueblo, pero ninguna de estas dos localidades, reconocen, se parece al día a día que se vive en Ventosa.

«Llevamos desde el 1 de julio viviendo aquí y en poco tiempo hemos logrado formar parte de esta comunidad. La gente nos ha acogido muy bien», apunta Hugo. Y es que, más allá de residir en el municipio durante el tiempo que se prolongan las prácticas, el programa busca que los jóvenes se involucren en la vida local del municipio y crear comunidad, algo que no les ha costado nada a estos dos nuevos vecinos de Ventosa.

«Nos gusta la vida de pueblo y ambos queríamos hacer prácticas en un sitio tranquilo como es Ventosa». Para Hugo, además, esta localidad era la única opción que se le ofrecía en el Grado en Estudios Ingleses que cursa en la Universidad de La Rioja. «Yo estoy muy a gusto porque me gusta vivir un poco más apartado del bullicio de la ciudad, incluso me imagino viviendo en un pueblo más pequeño que Ventosa».

En su caso, Bodegas Alvia se ha convertido en su lugar de trabajo durante esos dos meses de verano. Allí se encarga desde las relaciones con importadores y agencias de viaje hasta visitas guiadas y atención al peregrino. «Esto también me sirve para tocar más el mundo del vino, si bien viniendo de Fuenmayor tampoco me resulta ajeno del todo. De hecho, en la viña sí he trabajado antes en momentos puntuales».

Hugo Rupérez y Lorena Pastor, en la plaza de Ventosa.

Lorena ha concluido este año sus estudios de Geografía e Historia y reconoce que «esto es una oportunidad para quienes no tienen prácticas a lo largo de su carrera universitaria», como es su caso. «Yo estoy en el Ayuntamiento y, aunque mis funciones están muy relacionadas con todo lo que es la actividad turística, también procuro centrarme más en mi ámbito abriendo todos los días la iglesia para enseñarla a todos los visitantes y dar explicaciones. Por otro lado, Ventosa celebra el evento ‘1 Kilómetro de Arte’ y eso también atrae a mucha gente hasta aquí», añade.

Por no hablar de que durante esta semana se celebra la Semana Cultural de Ventosa en julio de 2025, con talleres, música, espectáculos, degustaciones de los diferentes barrios y bingos en los que vecinos de unas y otras edades se reúnen. «Una ocasión perfecta para relacionarnos con la gente del pueblo porque gracias a estas actividades que organizan es más fácil crear vínculo». «Las cuadrillas y asociaciones se mueven mucho para lo pequeño que es el municipio», reconoce Hugo.

Hugo Rupérez y Lorena Pastor, junto a la escultura ‘El tratante’, de Óscar Cenzano.

Una experiencia, además, retribuida, y es que cada uno de ellos recibe una beca de 1.500 euros mensuales (para sufraga también los costes de alojamiento y dietas), lo que también supone un incentivo para animar a los jóvenes. El Gobierno de La Rioja financia esta iniciativa con 50.000 euros que, además de en Ventosa, se desarrolla en empresas e instituciones de Aguilar de Río Alhama, Arnedillo, Camprovín, Cirueña, Enciso, Igea, Laguna de Cameros, Rincón de Soto y Terroba.

Hasta este programa llegaron Lorena y Hugo gracias al boca a boca, tanto por parte de amigos como por parte del profesorado de la Universidad, si bien es cierto que ambos coinciden en que «hace falta promocionar más este tipo de estancias de manera directa con el alumnado». «Hay plazas que se han quedado sin cubrir porque hay mucha gente que no se entera. Creo que deberían informar en las propias aulas, en persona, para que los estudiantes conozcan este programa».

Desde su puesta en marcha, el Erasmus rURal ya ha beneficiado a 38 estudiantes de la Universidad de La Rioja. Entre sus objetivos está impulsar el talento local, fomentar la vinculación de la población de diferentes zonas con los entornos rurales de menos de 5.000 habitantes, generar nuevas formas de arraigo y vínculo, impulsar nuevas oportunidades de empleo, así como la actividad económica en los núcleos rurales.

¿Quieres recibir a primera hora del día toda la información de La Rioja en tu e-mail?

* campo obligatorio
To Top