Los cámpines son unos de los destinos más solicitados para los meses de verano. Ir con tus amigos, con tu familia, con tu pareja, un buen plan asegurado. La aventura de montar la tienda de campaña y, una vez la tienes, ser consciente de que no tienes ni idea de cómo la vas a desmontar y las vas a volver a dejar como estaba, es decir, lo mismo que pasa con los mapas cuando los desdoblas.
También hay personas que no quieren pasar por el proceso de ver dónde va cada varilla de la tienda de campaña y que quieren estar más cómodas y optan por otro tipo de alojamientos: bungalows, cabañas, glamping.
Ya ha pasado un tiempo desde que empezó el verano, la temporada alta para este tipo de alojamientos, y «todo va según lo previsto», como ha explicado Jon Koldo Sagasta, presidente de la Asociación de Campings de La Rioja.

La DANA que atacó a La Rioja el fin de semana pasado ha provocado que varias de las reservas que había fuesen canceladas por los clientes viendo la que les iba a caer encima. Sin embargo, en cómputo general, «no ha habido muchas cancelaciones». Además, las olas de calor que se han sufrido en toda la comunidad no han afectado a las reservas de los alojamientos.
De hecho, este año se está observando que hay una tendencia a reservar con más tiempo de antelación que otros años, dejando atrás las reservas de última hora. «Hay bastantes reservas hechas desde enero o febrero», dice Jon Koldo. Sin embargo, las viejas costumbres no se pierden, y siempre hay alguien que lo deja todo para el último momento.
Julio, aunque es un mes con bastante afluencia, se caracteriza por las estancias de fin de semana, «entre semana es más flojo». A pesar de ello, sí que se ha visto una tendencia a estancias más largas de 4 ó 5 días durante este mes. Pero, es agosto el mes que se lleva la palma: «En agosto las estancias se amplían».
Todo son tendencias
Las familias jóvenes con niños pequeños son los protagonistas en los cámpines: «Buscan actividades y cosas que hacer al aire libre con sus hijos». Estos establecimientos están diseñados para este tipo de cliente, sin embargo, acude gente de todo tipo: grupos de gente joven, personas mayores o parejas.
La diferencia de las personas, que unas son más tendencia que otras, los tipos de alojamientos que se ofrecen en estos sitios siguen todos la misma dirección que los últimos años. Los bungalows y las parcelas son los más solicitados de las instalaciones. «No existe un cambio en las dinámicas respecto a otros años», ha indicado el presidente de la asociación.
Hablando de tendencias, hay otras que se ven desde hace un tiempo. En cuanto a las comodidades, desde antes de la pandemia se observó que existía una necesidad de tener wifi en todo el recinto del camping.
Con los servicios, la cosa no cambia, también se busca plena comodidad, «se quiere que existan los mismos servicios que en un pueblo». Cafeterías, restaurantes, las personas que acuden a los campings quieren evitar salir del camping para lo que sea.


