La dana que este viernes barrió el norte peninsular y puso La Rioja patas arriba en apenas diez minutos (con un centenar de incidencias) tuvo en la Ribera del Ebro una de las zonas más afectadas, con consecuencias que trascienden a las habituales fracturas de árboles y zonas anegadas por el agua.
Que se lo digan, si no, a los pasajeros del Alvia Madrid-Logroño, que tenían prevista su llegada a las nueve y media de la noche pero se vieron atrapados en la parte final del trayecto. Al llegar a la estación de Tudela de Navarra el tren detuvo su marcha debido a la suspensión de la circulación ferroviaria derivada de un problema en la catenaria a consecuencia del temporal.
Según Renfe, los daños causados por la dana en la infraestructura entre Castejón de Ebro y Marcilla de Navarra no dejó otra opción que detener la marcha para cuatro trenes, entre ellos el que cubre el trayecto Madrid-Logroño. En concreto, Adif apunta a la caída de tres árboles sobre la catenaria a la altura de Villafranca de Navarra como el siniestro que dejó varados a los trenes a mitad de trayecto.
Así las cosas, los pasajeros del Alvia tuvieron que llegar a su destino por vías alternativas facilitadas por Renfe, ante la imposibilidad de circular más allá de Tudela de Navarra


