Pocos espacios tiene Logroño con un mayor trasiego que la plaza salón de la Gran Vía. Por ahí pasan a diario cientos de transeúntes, la mayor parte de ellos de camino a sus obligaciones profesionales, lo que propicia que no siempre se percaten de los cambios que experimenta ese enclave. Aun así, esta semana resulta casi imposible permanecer ajeno a la nueva construcción que comienza a ganar altura en la confluencia de la principal arteria del centro de la ciudad con República Argentina.

Una hilera de finos maderos se erige para conformar la coraza de la inminente sauna pública, que durante los últimos días de junio dará servicio a los sibaritas de la capital riojana. No durará mucho, pues su espíritu ‘volátil’ se debe a la participación de esta intervención en Concéntrico, el festival de arquitectura efímera de Logroño, que entre el 19 y el 24 de junio celebrará su décima edición.

En concreto, lo que pueden contemplar los viandantes en la plaza salón de la Gran Vía es el ‘esqueleto’ de ‘Roundabout Baths’, la propuesta con la que Leopold Banchini Architects concurre a la nueva entrega de Concéntrico. Según explican los autores de la intervención, la instalación -que se asemejará a una antigua factoría- «combina vestuarios, salas de vapor y pilas de agua fría, revelando el potencial oculto de los espacios dominados por los coches y ofreciendo un refugio colectivo en medio del tráfico».

Las labores para erigir esta sauna efímera constatan la cercanía de Concéntrico, que a lo largo de las próximas semanas se seguirá materializando con los preparativos de las decenas de instalaciones que mutarán notablemente el paisaje urbano de Logroño durante seis días. El ciclo, por citar solo un ejemplo, sumergirá la estatua ecuestre del general Espartero en una piscina simbólica, manufacturada con materiales reciclados.


