ARAG-ASAJA se suma a la petición de esta organización nacional de solicitar al Ministerio de Agricultura que no implemente, con carácter obligatorio, el nuevo sistema de identificación electrónica para el ganado vacuno y permita su uso con carácter meramente voluntario, según ha informado en una nota.
La organización profesional agraria está en desacuerdo con la implementación de este nuevo sistema, que se prevé que entre en vigor a partir del próximo 30 de junio, porque cree que el sistema actual, basado en una identificación convencional individualizada, es «suficiente y adecuado para permitir y garantizar la trazabilidad de los animales».
Según ARAG-ASAJA, este crotal electrónico «no ofrece garantía adicional alguna en lo que se refiere a trazabilidad, supone un sobrecoste y dificulta la gestión del manejo y el movimiento de animales».
Los tres problemas que entiende que se presentan ante esta nueva obligación son un mayor coste de los crotales y de los duplicados, la imposibilidad de realizar el movimiento de animales que han perdido el crotal electrónico hasta su sustitución, o el manejo y la distorsión que se dará con los animales importados, en los que esta identificación no es obligatoria.
ARAG-ASAJA entiende que la identificación electrónica puede suponer «un avance en la automatización de los procesos en los cebaderos industriales», pero cree que, «para que sea realmente útil a nivel general, es necesario que la cadena esté preparada con la tecnología adecuada», circunstancia que, en la actualidad, «no se da».
Por ello, considera «inaceptable que tenga que implantarse de forma obligatoria en todo el sector» y cree que, «si se quiere trabajar en este sentido, en primer lugar, tendría que facilitarse y promoverse la digitalización de la cadena».
Recuerda también que la reglamentación comunitaria no establece la obligación de implantar este sistema de identificación electrónica en vacuno.


