La Rioja

Tiempo de alpargatas: los nombres que revolucionan el calzado más veraniego

Los nombres riojanos que revolucionan el calzado más veraniego

Llega el buen tiempo y el momento de lucir unas buenas alpargatas. Cuñas, planas, de colores neutros o bien chillonas. Sea cual sea, en La Rioja somos privilegiados si hablamos de este tipo de calzado. Todo comenzó en Cervera del Río Alhama. Allí se cuece una historia milenaria que ha trascendido fronteras. Es la de un calzado humilde, nacido del esparto, que ha calzado durante cientos de años a campesinos y trabajadores pero que ahora también lo hace a reinas y celebridades. Las alpargatas representan en La Rioja mucho más que una moda estival: son el alma de una tradición artesanal que sigue viva y vibrante.

El origen de este zapato ligero, resistente y cómodo se remonta al siglo XIII cuando se utilizaban como calzado de trabajo por su flexibilidad y transpirabilidad. Con el paso del tiempo, las alpargatas han ido evolucionando desde la funcionalidad rural hacia un objeto de deseo cosmopolita. Las calles de París, los paseos marítimos de la Costa Azul o las alfombras rojas de eventos internacionales han visto desfilar este calzado con alma popular y corazón artesanal.

Y es que, desde que Yves Saint Laurent o Karl Lagerfeld pusieron sus ojos en ellas, las alpargatas han ganado un puesto de honor en las colecciones de lujo. Chanel, Valentino, Hermès o Missoni han apostado por ellas, elevándolas a categoría de icono. Aún así, bajo sus suelas cosidas a mano, permanece intacta la herencia riojana consolidándose como epicentro de esta tradición.

Aquí, en La Rioja Baja, donde aún se respira el olor a cáñamo tratado y a tela recién cosida, proliferan fábricas donde generaciones enteras han bordado con aguja y paciencia la historia de las alpargatas.

Gaimo: de La Rioja a más de 200 países

La historia de Gaimo es un ejemplo de cómo la tradición y la innovación pueden caminar de la mano. Fundada en 1978 por José Luis Iturriaga y varios amigos, la firma nació como un pequeño taller de alpargatas artesanales en La Rioja. Su objetivo era claro: transformar un calzado humilde en una pieza de moda. Jugando con materiales naturales, colores atrevidos y detalles únicos, lograron posicionar sus diseños en un mercado que, hasta entonces, apenas conocía este tipo de zapato.

Los primeros pasos no fueron fáciles pero su perseverancia dio frutos: hoy Gaimo emplea a más de 120 personas y exporta a más de 40 países, con un 75 por ciento de su facturación proveniente del mercado internacional. En escaparates de todo el mundo, desde Asia hasta América, los diseños firmados por Gaimo cuentan su particular historia de artesanía y moda.

El alma creativa de la firma es Esmeralda Iturriaga, hija del fundador y directora del equipo de diseño desde hace décadas. Sus colecciones, inspiradas en la naturaleza y las formas orgánicas, apuestan por materiales como algodón, lino y pieles vegetales. Cada par de alpargatas se convierte en una pieza única, cosida a mano en un proceso que involucra a más de un centenar de especialistas. No es casualidad que figuras como Madonna, Rania de Jordania o la reina Letizia se cuenten entre sus clientas.

Alhamas: hasta el armario de Jill Biden

En plena tormenta de la pandemia, una pequeña chispa de ingenio y tradición encendió un nuevo proyecto: Alhamas. Nacida en un tiempo incierto, la firma riojana se ha colado en el radar internacional con una rapidez sorprendente. «Llevábamos el ADN dentro sin saberlo», cuenta Lurdes Pomar. El momento clave llegó cuando la esposa del presidente Pedro Sánchez eligió un par de sus delicadas alpargatas para obsequiar a la primera dama de Estados Unidos, Jill Biden, durante la cumbre de la OTAN. «Se nos bloqueó todo, nos desbordaron los pedidos». A partir de ahí, la historia cambió: los pedidos comenzaron a llegar sin pausa desde Estados Unidos y América Latina, catapultando a esta marca artesanal a otro nivel.

Detrás de Alhamas está Lurdes, una mujer que lleva la artesanía en las venas. Tras años trabajando en otra firma, decidió dar un paso valiente y lanzar su propia línea, utilizando su profundo conocimiento de las técnicas textiles tradicionales. Su visión se transformó en una marca que no solo habla de moda, sino también de memoria, raíces y sostenibilidad. «Queremos hacer cosas bonitas para que las alpargatas duren muchos años». Porque Alhamas es, ante todo, un homenaje al saber hacer de antes, reinterpretado con alma contemporánea.

Y aunque fuera de España tengan que explicar el porqué del nombre, en La Rioja no hace falta decir nada. Hoy, las colecciones diseñadas por Lourdes y su hija Raquel Vidorreta son un fenómeno. Los clientes no solo destacan la comodidad, sino los valores que abrazan cada par: sostenibilidad, artesanía y un diseño que respira modernidad sin renunciar al alma de pueblo. Cada alpargata se cose a mano en Cervera. Alpargateras 2.0, con más de cien mil seguidores en Instagram y una comunidad que crece al ritmo de un proyecto que, sin perder el norte, sigue pisando fuerte.

Macarenas: alpargatas para una reina

Macarena Shoes ha logrado lo que pocas marcas pueden presumir: convertirse en la firma favorita de la reina Letizia. Sus modelos han sido elegidos en repetidas ocasiones tanto por ella como por sus hijas, consolidando así su estatus dentro de la realeza. Elegancia sencilla, comodidad y tradición artesanal definen cada par que sale de su taller en Arnedo.

La historia de esta firma familiar arranca en 1972 con Calzados Laro, una pequeña empresa fundada por la familia Ochoa en Enciso, dedicada a fabricar zapatillas de suela vulcanizada. Con el paso de los años y un espíritu de renovación constante, los hijos del fundador decidieron dar un nuevo impulso a la empresa creando Macarena Shoes en 1995. La apuesta fue clara: alpargatas artesanales con identidad propia, capaces de mezclar la tradición riojana con una estética cuidada y contemporánea.

Desde entonces, el crecimiento ha sido imparable. En su fábrica de 4.000 metros cuadrados trabajan hoy más de 60 personas, y sus diseños están presentes en más de 1.100 puntos de venta en 30 países. Japón, Estados Unidos, Italia o Australia son algunos de los destinos donde las alpargatas riojanas han calado hondo. A pesar de su expansión global, la producción sigue siendo completamente artesanal, cuidando cada detalle para asegurar que cada pieza conserve el alma del trabajo hecho a mano.

Silvan@s, pisando fuerte

En Cervera del Río Alhama nació Silvan@s, un proyecto profundamente personal. Silvia Sánchez, su fundadora, cambió las batas de higienista dental por las agujas, hilos y tejidos que la acompañaron desde la infancia. Sin tener una fábrica propia ni grandes recursos, decidió apostar por lo que llevaba dentro: una pasión heredada de su abuela y su madre. Recuperó técnicas ancestrales y les dio un giro moderno, lanzando alpargatas que, gracias a su ingenioso sistema de cordones, pueden transformarse en dos modelos distintos.

El camino no ha sido fácil. Emprender desde cero, sin una infraestructura detrás, obliga a una creatividad sin descanso. Silvia sigue luchando cada día por mantener vivo su proyecto artesanal, conciliando su vida familiar con la producción a mano de cada pieza. Y es que Silvan@s no es solo una marca, es el reflejo de una vida dedicada con amor a las raíces. En cada diseño hay una parte de su historia, de sus recuerdos y de ese espíritu inquieto que no para de imaginar nuevas formas, nuevos colores, nuevas maneras de honrar el pasado desde el presente.

Uno de los momentos más simbólicos de su recorrido llegó cuando tuvo la oportunidad de entregar en mano un par de alpargatas a la reina Letizia durante una visita a La Rioja. Aquel gesto cerró un círculo perfecto: una mujer que aprendió a coser viendo a su abuela, regalando su creación a otra mujer que simboliza elegancia y cercanía.

Vidorreta, no sólo para el verano

Desde su nacimiento en 1995, Vidorreta se ha consolidado como una de las firmas esenciales del universo alpargatero en La Rioja. Con sede en Cervera del Río Alhama la marca ha sabido preservar la esencia artesanal del calzado de yute, sin dejar de evolucionar. Hoy en día, con medio centenar de empleados y una producción completamente hecha a mano, Vidorreta fabrica medio millón de pares al año y exporta el 90 por ciento de ellos a más de 60 países. Alemania, España e Italia encabezan la lista de destinos donde sus diseños pisan con fuerza.

Uno de los grandes hitos de la firma fue romper la estacionalidad del producto lanzando, en 2017, una línea de alpargatas para invierno. Gracias al trabajo conjunto con el Centro de Desarrollo Tecnológico del Calzado de La Rioja, consiguieron tratar el yute para hacerlo repelente al agua, convirtiéndolo así en un material apto para los 12 meses del año. Esta apuesta por la innovación sin sacrificar el proceso artesanal es uno de los sellos distintivos de la marca, que ha hecho del “hecho a mano en España” su carta de presentación al mundo.

Vidorreta apuesta por el canal multimarca, con más de 3.000 puntos de venta distribuidos globalmente, aunque en los últimos años ha reforzado su tienda online para llegar de forma más directa a clientes europeos y latinoamericanos. Mientras consolida su presencia en mercados clave como México, ya pone la vista en retos más ambiciosos: crecer en Asia y abrir camino en Estados Unidos.

Viguera, mezcla de tradición e innovación

Hablar de la nueva era de las alpargatas sin mencionar a Viguera sería dejar fuera a una de las protagonistas más vibrantes del sector. Esta firma riojana ha conquistado el corazón —y el armario— de muchas mujeres gracias a su explosión de colores, formas y estilos. Desde un rosa fucsia hasta un limón encendido, sus diseños desafían la monotonía de los tonos neutros tradicionales y convierten cada par en una declaración de personalidad. Elaboradas artesanalmente con yute o esparto, sus alpargatas no solo apuestan por la tradición, sino también por un enfoque moderno que seduce a indecisas y amantes del diseño por igual.

El impacto de Viguera ha trascendido fronteras. Aunque su esencia sigue muy arraigada en La Rioja, la marca ha logrado expandirse por toda España y buena parte del extranjero. Lo que comenzó con alpargatas clásicas ha evolucionado hacia un catálogo amplio que incluye cuñas, botas y mocasines. Todo ello sin perder su sello: materiales de calidad, producción artesanal y un diseño que combina comodidad y sofisticación. Tanto es así, que algunos de sus modelos han sido vistos en los pies de mujeres de la realeza, confirmando que el calzado tradicional también puede ser sinónimo de elegancia contemporánea.

El éxito de Viguera reside en su capacidad para transformar un zapato con siglos de historia en un icono de moda actual. Sus propuestas, frescas y versátiles, funcionan igual de bien para una tarde informal como para un evento más formal. Y con una variedad tan amplia, es casi imposible no encontrar un par que encaje con cada estilo. Así, Viguera no solo fabrica alpargatas, sino que ofrece un abanico de posibilidades donde la tradición se viste de color, diseño y modernidad.

Todo este movimiento ha colocado a La Rioja, y en especial a la zona de Cervera del Río Alhama y Arnedo, en el mapa mundial del calzado de calidad. Mientras algunas tendencias nacen y mueren en una temporada, las alpargatas permanecen. Se transforman, sí, pero sin traicionar su esencia.  Y en La Las alpargatas no son solo para el verano. Son un pedazo de cultura, una reivindicación del saber hacer y una prueba viviente de que lo local, cuando se hace con pasión, puede conquistar el mundo.

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