Las defensas de los dos hombres y de la mujer acusados de ser los presuntos autores del asesinato de un hombre en Viniegra de Arriba en agosto de 2022 han reclamado este viernes en el juicio su absolución, por considerar que no está acreditada su participación en el crimen.
El ministerio fiscal y la acusación particular han mantenido sus peticiones de 25 años y medio de cárcel para dos de los procesados en el crimen de Viniegra de Arriba por los delitos de asesinato con alevosía y ensañamiento y de tenencia ilícita de armas; y 26 años para el tercer acusado, al que suman un delito contra la seguridad vial.
La Audiencia de La Rioja ha acogido la séptima jornada del juicio con jurado por la muerte violenta de un hombre, ocurrida el 9 de agosto de 2022, cuyo cadáver apareció con un tiro en la nuca en el interior de una sima de 50 metros de profundidad, debido a una deuda de drogas con uno de los acusados.
La abogada del acusado que tenía la deuda ha recalcado que «hay muchas hipótesis y teorías, pero pocas certezas», de modo que ha pedido la absolución de su cliente por la eximente de miedo insuperable y la atenuante de drogadicción, ya que consumía sustancias «en grandes cantidades», lo que alteraba su capacidad de actuar. Ha reconocido para este procesado la autoría de un delito contra la seguridad vial por conducir sin puntos, por el que pide tres meses de trabajos comunitarios.
Esta letrada ha rechazado «ensañamiento» en relación a las heridas que tenía la víctima en la cabeza, ya que no ha quedado acreditado por el forense que recibiera los golpes antes del disparo, ni tampoco se ha podido confirmar «quién disparó, a qué distancia, ni con qué arma». Ha recordado al jurado que, «en caso de duda, hay que fallar a favor del reo», y, en este caso, hay «muchos indicios, pero ninguna prueba».
Adicto desde los 14 años
El abogado del otro hombre acusado ha constatado la «dependencia» de su cliente hacia el otro procesado, quien le vendía la droga, a la que era adicto desde los 14 años. Ha rechazado que su defendido matase, golpease y moviese a la víctima, de gran corpulencia, porque, en esa época, apenas pesaba 50 kilos por su drogodependencia. También ha recalcado que «no se ha encontrado el arma y no se puede determinar quién disparó».
Por último, el letrado que ha defendido a la acusada, quien mantuvo una relación sentimental que el procesado deudor hasta finales de 2022, ha subrayado que «ella no participó activamente en los actos relacionados con la comisión del delito».
Ha explicado que «ella no disparó, no decidió el lugar del crimen, no causó las heridas, no subió el cadáver a la furgoneta, no lo llevó a la cochera, ni lo lanzó a la sima, ni tiró los objetos personales de la víctima al contenedor».
Aunque la acusación sostiene que fue cooperadora necesaria, según la jurisprudencia del Tribunal Supremo, para serlo, «el delito no podría haberse cometido sin su actividad esencial, y no fue así», ha puntualizado.
También ha descartado «la labor de vigilancia que se le imputa», ya que se quedó en el coche la noche del crimen y el 11 de agosto, cuando lanzaron el cuerpo a la sima. Ninguno de los acusados ha hecho uso de su turno de palabra al finalizar el juicio, que continuará el próximo lunes con la entrega del objeto de veredicto a los miembros del jurado.


