La Rioja

Los dos acusados por el crimen de Viniegra se acusan mutuamente de disparar el arma

FOTO: EFE/ Raquel Manzanares.

Jordi A. G. A. e Israel Z. A., los dos hombres procesados como presuntos autores del asesinato de Djafer Bechkat en Viniegra de Arriba se han acusado mutuamente de disparar a la víctima y han exculpado a Josune S. A., la tercera encausada, de quien han dicho que se quedó en un coche y no participó en arrojar el cadáver al interior de una sima.

Ambos han declarado este jueves en la sexta jornada del juicio con jurado que se celebra en la Audiencia Provincial por el conocido como crimen de Viniegra, que se saldó con la muerte violenta de un hombre el 9 de agosto de 2022, a quien uno de los acusados debía dinero por un asunto de drogas.

Israel -alias ‘El Pateras’-, quien entonces era alguacil en Viniegra de Arriba, ha asegurado que la pistola era de Jordi, quien era su «camello» y tenía relación de amistad con él y su novia (Josune) desde hacía unos cuatro meses.

El 9 de agosto de 2022 quedó con Jordi para que le llevase droga a su pueblo y apareció con la Djafer, de quien le había comentado con anterioridad que «se iban a matar» entre ellos por la deuda que tenía.

Los cuatro se encontraron en un aparcamiento cercano a Viniegra de Arriba, donde, según ‘El Pateras’, Jordi disparó a la víctima, luego le obligó a ayudarle a cargar el cadáver en su furgoneta y lo dejaron escondido bajo una lona en una finca de su familia. Sobre los golpes que tenía la víctima en la cabeza, ha dicho que se los pudo propinar el otro procesado porque estaba solo con el cadáver después de cargarlo en la furgoneta.

«Me han dejado el muerto»

«Le han matado, me han dejado el muerto y que me busque la vida», ha relatado Israel. Por ello, el 10 de agosto llamó con insistencia a los otros dos acusados para que fuesen a ayudarle a deshacerse del cuerpo, de modo que intentaron subir a la sima, pero había llovido y la furgoneta patinaba y lo volvieron a intentar el 11 de agosto.

La mujer se quedó en un coche junto a la pista forestal y ellos fueron con el cadáver hasta la sima, donde, según su relato, el otro acusado le amenazó con la pistola para que se acercase al precipicio y arrojase el cuerpo al interior, de unos 50 metros de profundidad. Entonces, llegó un guarda forestal para decirles que no tenían autorización para circular por allí y ‘El Pateras’ se identificó con su cargo, nombre y apellidos.

Más tarde, la pareja de acusados se fue en coche e Israel en su furgoneta hasta Montenegro de Cameros (Soria), donde tiró en unos contenedores varios objetos ensangrentados, entre ellos, «de los nervios», sus cosas del trabajo, como sus propias zapatillas, un destornillador y un guante. Después, ha relatado, volvió a su casa con intención de denunciar los hechos en la Guardia Civil, pero le detuvieron antes y, entonces, él incriminó al otro procesado.

Ha dicho que la muerte de la víctima, que estaba involucrada en el mundo de las drogas, podría «causar problemas serios y graves, porque tenía gente detrás muy potente», de modo que temió sufrir «represalias».

El fiscal pide 25 años y medio de prisión para dos de los procesados como presuntos autores de los delitos de asesinato y tenencia ilícita de armas; y 26 años para el tercer acusado, el que tenía la deuda de drogas, por los mismos delitos más otro contra la seguridad vial. La acusación particular, ejercida por el hijo de la víctima, se ha sumado a las penas de las fiscalía; mientras que los abogados de los tres acusados han pedido la libre absolución de sus defendidos.

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