Sucesos

«Había decisión de matar desde el minuto 1»

Los tres acusados por el crimen de Viniegra, junto a sus letrados. | FOTO: Daniel Ortiz

La Audiencia Provincial de La Rioja acoge desde este lunes la vista oral del juicio por el conocido como ‘crimen de Viniegra’ o ‘crimen de la sima’, en el que se juzga el macabro asesinato de Djafer Bechkat -conocido como ‘Jeff’-, un ciudadano de origen argelino de 45 años al que presuntamente torturaron y mataron de un tiro en la nuca en agosto de 2022 para zanjar una deuda por asuntos de drogas y posteriormente trataron de deshacerse del cadáver arrojándolo por una profunda sima en Viniegra de Arriba.

La Fiscalía de La Rioja ha solicitado penas de hasta 24 años de prisión para los tres acusados: Jordi A. G. A., de 45 años en la fecha de autos, con antecedentes por conducción sin permiso; Israel Z. Á., alias ‘El Pateras’, de 39 años el día del asesinato y -por entonces- alguacil de Viniegra, con antecedentes por tráfico de drogas y violencia doméstica; y Josune S. A., de 44 años, sin antecedentes penales.

Jordi, uno de los tres acusados por el crimen. FOTO: EFE/ Raquel Manzanares.

Para escuchar la versión de cada uno de los tres acusados será necesario aguardar hasta la última de las ocho sesiones en las que se ha organizado la vista oral del procedimiento, que preside el magistrado Ricardo Moreno bajo la fórmula del jurado popular, compuesto en este caso por cinco hombres y cuatro mujeres de etre 18 y 50 años.

La fiscal del caso, María Cruz Gómez Santiago, ha subrayado, no obstante, que los tres acusados tenían «una decisión de matar desde el minuto 1», que se tomó varias semanas antes del crimen, perpetrado entre el 9 de agosto (cuando le llevaron engañado a Viniegra y le dispararon en la nuca) y el día 11 (cuando se deshicieron del cadáver arrojándolo a la sima).

En concreto, la representante del Ministerio Público ha señalado una fecha, el 24 de julio, y un evento social, una barbacoa, como el momento en el que los tres procesados se decidieron a acabar con la vida de Djafer de una forma cruel y despiadada. En esa barbacoa se encontraban dialogando Jordi e Israel, cuando ‘Jeff’ llamó al primero de ellos para urgirle a saldar la deuda de 13.600 euros por tema de drogas. «Ahí se inició el plan, que se torció después del crimen y por eso estamos aquí».

La fiscal ha relatado una serie de contratiempos que afectaron al trío de presuntos asesinos a la hora de deshacerse del cadáver. El primero de ellos fue «la noche oscura en la que se refugiaron para cometer el crimen», pues cuando intentaron llevar el cuerpo a la sima (un lugar decidido la mañana anterior al asesinato) «no se veía nada». Eso les hizo abortar la operación y posponerla para el día siguiente.

Pero entonces la climatología volvió a jugar en contra de los acusados, ya que les sorprendió «una tormenta de verano» que hizo impracticable el camino hasta La Torca. Por este motivo, decidieron ocultar el cadáver en la furgoneta y probar mejor suerte en la jornada siguiente.

El contratiempo clave en el caso

Para ese 11 de agosto, Israel hizo valer sus conocimientos adquiridos por sus funciones como alguacil en Viniegra y eligió un momento en el que sabía que el agente forestal de la zona estaría almorzando. No contempló una circunstancia clave en la resolución del crimen: el alto riesgo de incendios que había motivado la prohibición de circular a motor por pistas forestales en esas fechas.

Equipos de emergencias en el entorno de la sima, el 11 de agosto de 2022.

Por ese preciso motivo, otro agente forestal centró su atención en la furgoneta en la que los acusados trasladaron el cadáver hasta la sima de La Torca. Un funcionario que vio perfectamente cómo del vehículo extraían un cuerpo y lo arrojaban al vacío de 50 metros, llegando incluso a fotografiarlo, como se verá a lo largo del juicio.

Las defensas lo niegan todo

A la espera de conocer la declaración de los tres acusados, sus defensas ya han avanzado que niegan en rotundo los hechos, por lo que piden la libre absolución en el procedimiento. Con un único matiz: la defensa de Jordi admite que condujo con todos los puntos del carné agotados, por lo que pide que la condena de su representado quede reducida a tres meses de trabajos en beneficio de la comunidad.

En concreto, la representante legal de Jordi ha recalcado que «no hubo ningún plan» par acabar con la vida de Djafer, al tiempo que ha definido las conclusiones de la investigación de la Guardia Civil como «meras hipótesis». «No hay ni una sola prueba que indique que mi cliente participó en los hechos; estuvo allí el día que se deshicieron del cadáver, pero solo por las amenazas que le profirió Israel», ha afirmado, poniendo el foco en que «no se sabe nada del arma» empleada para disparar a la víctima, que aún no ha sido localizada por los investigadores.

Djafer Bechkat, víctima del crimen de Viniegra.

Por su parte, el abogado de Josune ha admitido que su representada «tenía conocimiento de la deuda de Jordi por un tema de drogas, pero eso no la convierte en partícipe en los hechos». El letrado, Joaquín Purón, ha cuestionado la investigación llevada a cabo por la Guardia Ciivl, con «frases sueltas en conversaciones para llevar una línea argumental que se traduzca en la imputación». «Llevo 40 años en esta profesión y parto de la plena convicción de que Josune no cometió ni un solo acto que permita concluir que el delito no se podía haber cometido sin su participación», ha enfatizado.

«Israel es una víctima»

Más contundente se ha mostrado Sergio Ruiz Perrella, el abogado de Israel, a quien ha presentado como «una víctima» de un plan pergeñado por Jordi y Josune, «los más interesados por la muerte de Djafer, ya que arreglaban su problema económico.

«Mi cliente cometió un error grave: intentar ayudar a ocultar un cadáver», ha señalado el letrado, quien justifica ese hecho con la «dependencia» de Israel respecto a Jordi, que era quien le suministraba las drogas que consume «desde su adolescencia».

Ruiz Perrella ha explicado que «a Israel se le sorprende arrojando el cuerpo, pero eso no significa que él disparase». «La pareja le echó la culpa al tercero, al que necesitaban, al tonto útil que les Iba a facilitar el lugar al que arrojar el cuerpo», ha subrayado, además de presentar a la víctima del asesinato como «un traficante de drogas, un tipo violento, que pertenecía a una de las redes más peligrosas de la comunidad».

¿Quieres recibir a primera hora del día toda la información de La Rioja en tu e-mail?

* campo obligatorio
To Top