La Rioja no registró ningún asesinato por violencia de género entre entre 2009 y 2020. Tras más de una década sin ningún caso, en menos de dos años este problema estructural ha terminado con la vida de tres mujeres en la comunidad: Salwa, asesinada en julio de 2023; Carmen, en octubre de 2024; y, la última, este mismo viernes, una mujer asesinada presuntamente por su pareja en Haro.
Nueve habían sido hasta el momento las mujeres asesinadas en La Rioja por violencia machista desde que el Ministerio de Igualdad tiene datos. Dos tuvieron lugar en el año 2003 y dos en 2008. Son los años en los que más asesinatos machistas se han registrado en la comunidad. Los otros son de 2004, 2009, 2020, 2023 y 2024.
Enero de 2003. Santo Domingo
Un hombre de 32 años asesinó a su pareja de 34 años en Santo Domingo de la Calzada. La mujer murió tras recibir tres navajazos de su pareja con el que tenía un hijo de dos. El agresor se entregó voluntariamente a la Guardia Civil.
La víctima, que había denunciado al agresor por malos tratos, había estado viviendo en una casa de acogida. Sobre el agresor pesaba, al menos, una denuncia por malos tratos a la fallecida y una orden de alejamiento.
Febrero 2003. Logroño
Una mujer de 30 años fue asesinada tras recibir dos puñaladas propinadas por su antiguo compañero sentimental cuando éste se presentó en el domicilio de la joven. Los hechos se produjeron cuando en la vivienda la agredida se encontraba acompañada por su padre y su hermano, que también fueron heridos. El antiguo compañero de la víctima, se presentó en la casa blandiendo un arma blanca.
El agresor contaba entonces con 16 antecedentes en los archivos policiales por delito contra la propiedad aunque no había una orden judicial contra el agresor de alejamiento de la víctima. La víctima fue trasladada al hospital de San Millán donde murió horas más tarde.
Octubre 2004. Alfaro
La Guardia Civil detuvo en Alfaro a un vecino de 67 años, como presunto autor de la muerte de su esposa de 66. Aunque en un principio había declarado que su esposa se había caído por las escaleras, días más tarde admitió ser el autor de las lesiones.
La mujer fue en un primer momento trasladada al hospital Fundación de Calahorra cuyos facultativos, al examinar sus heridas, decidieron que ingresara en el hospital clínico de Zaragoza, donde falleció tres días mas tarde.
Fuentes de la investigación dijeron que la fallecida presentaba al menos dos golpes con algún objeto contundente a la altura de la nuca.
Junio 2008. Logroño
Una joven colombiana de 27 años fue asesinada a manos de su pareja sentimental con la que tenía una hija de cinco años. Tras intentar suicidarse, el autor de los hechos reconoció haber agredido a su pareja hasta la muerte.
Como el cuerpo de ella no presentaba signos de violencia los investigadores determinaron que la joven había sido axfixiada. La autopsia confirmaría más tarde las pesquisas de los que habían trabajado en la investigación.
Julio 2008. Logroño
Una mujer de nacionalidad rumana de 48 años fue asesinada en Logroño por su ex pareja de 54 años. La mujer había denunciado a su agresor unos meses antes por malos tratos. Fruto de su denuncia, pesaba sobre él una orden de alejamiento que le confinaba al destierro de La Rioja durante seis años. Además tenía prohibido comunicarse con su víctima por cualquier medio durante los cuatro años siguientes a la celebración del juicio, que había tenido lugar en marzo.
Las pintadas que aparecieron en el bar donde trabajaba el día anterior no hicieron sospechar a nadie. Fue allí donde la hirió de muerte al día siguiente para después suicidarse.
Octubre 2009. Logroño
Vanesa Ávila, policía destinada en el traslado de presos de La Rioja, desapareció el 30 de octubre de 2009 en Logroño. Su cadáver apareció flotando unos días después en el río Ebro, a su paso por la localidad alavesa de Baños de Ebro. Su expareja negó cualquier relación con los hechos, pero ingresó en prisión como único sospechoso. Dos meses después, la juez lo puso en libertad tras depositar una fianza de 15.000 euros. Los investigadores de la Unidad de Delincuencia Especializada y Violenta siempre pensaron que Borja Morillo era el autor del crimen, pero las pruebas forenses no fueron capaces de determinar la etiología homicida de la muerte con precisión.
No obstante, la juez dictó auto de procesamiento. En él se afirmó que después de que la mujer le comunicase su decisión firme de solicitar la custodia de la hija común, él se trasladó al domicilio de Vanesa «con intención de disuadirle y le atacó por sorpresa de manera que no pudiera defenderse, causándole la muerte». A continuación, tal y como consideró probado el Jurado, se deshizo del cadáver ocultándolo en el trastero del garaje de la víctima y horas después se trasladó en coche a una zona del río Ebro donde arrojó el cuerpo de Vanesa.
Noviembre 2020. Logroño
Año y medio más tarde de producirse el suceso en Logroño, en una de las actualizaciones de los datos de víctimas mortales de la violencia machista por el Ministerio de Igualdad se daba a conocer un caso de asesinato de violencia machista en Logroño en noviembre de 2020. No obstante, es este un caso controvertido: está considerado como asesinato por violencia de género desde el punto de vista policial, pero no así judicialmente.
La víctima era una mujer de 56 años, cuya muerte se atribuyó inicialmente a un suicidio, si bien el avance de la investigación llevó a la Policía Nacional a concluir que su pareja la había asesinado y, por ello, figura en las estadísticas ministeriales. No había denuncias previas y su marido (también español de 56 años) fue detenido. En cambio, los tribunales no hallaron pruebas concluyentes de su autoría y actualmente se encuentra en libertad.
Julio 2023. Logroño
Salwa, de 45 años, fue asesinada por su marido en Logroño, tras manifestar sus intenciones de iniciar los trámites de separación. El asesinato se produjo en el número 1 de la plaza Martínez Flamarique.
Tras asesinarla, fue a recoger a los tres hijos que tenían en común de la Biblioteca Rafael Azcona para terminar también con la vida de los pequeños y la suya propia ahogándose en el Ebro. Fue el menor de los tres quien pudo huir y alertar a las autoridades de las intenciones de su padre, consiguiendo así que fuera detenido por la Policía Nacional.
Octubre de 2024. Logroño
Dos cadáveres fueron encontrados calcinados en una oficina bancaria abandonada de la Calle San Millán, en lo que ha pasado a conocerse como «El crimen del cajero». Uno de ellos pertenecía a Carmen, de 39 años, quien ya había alertado a los Servicios Sociales: «Cualquier día aparezco muerta».
El otro pertenecía a Fernando, un amigo de Carmen que la acompañaba desde que había sido expulsada del albergue municipal. El motor del asesinato fueron los celos: al asesino le dijeron que habían visto a Carmen y Fernando abrazados por la calle. Carmen y Fernando fueron asesinados de una manera brutal. Fueron acuchillados y posteriormente el asesino prendió fuego a la oficina bancaria.


