El Centro de Formación en Renovables Acreditado del Ayuntamiento de Bañares ha incorporado a un total de 54 personas tras su quinta y última promoción. Un programa, que cuenta con la participación de la Fundación Laboral de la Construcción y la empresa Aresol Renovables, cuyo objetivo es capacitar de forma teórica y práctica en el sector fotovoltaico.
De hecho, de todas las personas formadas, se calcula que el 76 por ciento podrían alcanzar la contratación por parte de Aresol, con un total de 41 personas incorporadas a la plantilla. Además, los que no trabajan en Aresol han encontrado trabajo en otras empresas.
«Llevamos 30 años impartiendo formación por toda España y varios años acompañando a Aresol. Además de la Formación en Prevención de riesgos laborales, colaboraremos en otras áreas como son primeros auxilios. Nuestro objetivo es aportar conocimiento a los trabajadores para una mayor formación», apunta el gerente de la Fundación Laboral de la Construcción, Miguel Ángel Garrido.
Por su parte, desde el Servicio de Salud Laboral de la Dirección General de Trabajo y Salud Laboral del Gobierno de La Rioja destacan que «la concienciación y la formación teórica y práctica dirigidas a toda la sociedad riojana son fundamentales y necesarias, ya que el conocimiento preventivo es el mejor camino para evitar riesgos innecesarios y posibles accidentes en el trabajo». «La formación es fundamental y vamos a seguir trabajando en promocionar la prevención de riesgos laborales. Muestra de ello es el Congreso sobre Prevención de Riesgos Laborales que se va a celebrar en nuestra comunidad los días 28 y 29 de mayo», añaden.

Antonio Ortiz, alcalde de Bañares.
El alcalde de Bañares, Antonio Ortiz, es uno de los tres ejes que han articulado este proyecto, junto al Gobierno de La Rioja y la empresa Aresol: «Se han adaptado unas instalaciones municipales para colaborar con Aresol y con las administraciones para llevar a cabo una iniciativa público privada de interés. Con este proyecto las personas del entorno han podido tener una formación, además de, para muchos, tener un proyecto de vida, instalarse en Bañares y fijar su residencia. Sin duda es algo positivo».
Ortiz señala que «se va a trabajar con Aresol en investigación en materia de energías limpias y cultivos alternativos, además de gestionar el interior de los parques en proyectos de apicultura, avicultura, pastoreo…». El Ayuntamiento de Bañares ha puesto a disposición de la empresa unas instalaciones para la creación de un Centro de Divulgación y se va a trabajar también en la preparación de rutas turísticas dentro de los parques.

Cristina González.
Este proyecto del Centro de Formación impulsado en Bañares está repercutiendo laboralmente tanto en las comarcas de Santo Domingo de la Calzada y Haro, como en toda La Rioja Alta. Un ejemplo de ello es el de Cristina González, quien con 56 años decidió dar un cambio a su vida y apostar por esta formación oficial y reglada. Afincada en Santo Domingo de la Calzada, reconoce que ha sido una «formación intensa», aunque «se han cumplido con creces los objetivos marcados».
Actualmente, su ocupación se centra en Recurso Preventivo: «Básicamente, cuidamos de la seguridad en el trabajo de los empleados». En este sentido, señala que la fotovoltaica es la energía renovable más positiva y que no altera el medio ambiente: «Lo comprobé en Rincón de Soto, en un parque en el que vi que la instalación favorecía la aparición de animales que antes no estaban allí. Esta oportunidad de trabajo me ha cambiado la vida literalmente».

Irene Azofra.
Por su parte, Irene Azofra se ha interesado por este curso a sus 31 años, con una Ingeniería Agrícola y concluyendo otra Ingeniería Forestal. «Quería conocer el proyecto porque soy de la zona». Actualmente trabaja en el departamento de Mantenimiento coordinando labores administrativas, de supervisión y de atención al cliente. «Dentro del departamento sigo una formación técnica continuada, conociendo más a fondo a través de la monitorización de las instalaciones. Estoy encantada de la oportunidad que tengo y me encantaría evolucionar dentro de la compañía».

Juan Carlos Martínez y Marisa Ortún
Otro ejemplo es el que representan el matrimonio de Marisa Ortún y Juan Carlos Martínez, naturales de Castañares de Rioja. «Compramos un bar en nuestro pueblo, donde hemos pasado los últimos treinta y seis años y tras esta larga experiencia nos pusimos en contacto con los organizadores de la formación. Desde el primer momento nos dieron toda la información y no nos pusieron pegas por edad, ni sexo, ni por nada» señalan.
Juan Carlos empezó el curso en octubre: «Tenía las dudas que pueden surgir al emprender algo nuevo, pero hoy en día estoy trabajando en el parque solar Casa Fuerte». Marisa, en cambio, ha empezado el curso en marzo y está encantada: «El proyecto es ilusionante; es una experiencia profesional muy interesante y poco a poco va cogiendo forma».


