Saúl Manzanares ha sido elegido como nuevo secretario general del PSOE en Nájera en una asamblea tensa en la que finalmente los afiliados socialistas han tenido que elegir entre dos candidaturas, la del concejal en la oposición y la de Nuria Aldonza, en una clara disputa entre los socialistas que quieren que se lleve a cabo la moción de censura y los que, al menos hasta ahora, no han estado dispuestos a firmarla.
Su elección se produce en un momento de notable tensión política en el municipio, especialmente tras su reciente decisión de retirar el apoyo a una moción de censura que se estaba gestando contra el actual alcalde del PP, Jorge Salaverri y para la que se habían sucedido reuniones tanto en Nájera como en Logroño entre los partidos de la oposición.
La moción de censura, que contaba con el respaldo del PSOE, Izquierda Unida y el Partido Riojano, se desmoronó en el último momento debido a la retirada del apoyo por parte de Manzanares. Fuentes de los otros dos grupos políticos han asegurado en todo momento que el concejal no parecía entender que Fernando Sáenz, alcaldable en las pasadas elecciones, fuese el elegido tanto por PR como por IU para acceder a la alcaldía. Van más allá. Están seguros de que ahora con el poder orgánico del partido «ofrecerá la opción de una posible moción pero con él como alternativa a la alcaldía», algo que no contemplan ninguno de los dos partidos.
La dirección regional del PSOE ha evitado desde el primer momento pronunciarse sobre la situación en Nájera, limitándose a señalar que “la realidad en Nájera es clara: los concejales de la oposición fueron intimidados e insultados en un Pleno, y ni el PP ni el alcalde han pedido disculpas” pero sin explicar el por qué de que no se haya ejecutado ya una moción de censura que le ponen en bandeja la alcaldía de una cabecera de comarca.
El futuro de Nájera pasa ahora por la cuestión de confianza ligada a los presupuestos que podría pedir el alcalde de la ciudad. La ley es clara al respecto. En caso de que el Pleno no de la confianza al alcalde, «se entenderá otorgada la confianza y aprobado el proyecto de los presupuestos si en el plazo de un mes desde que se votara el rechazo de la cuestión de confianza no se presenta una moción de censura con candidato alternativo a Alcalde, o si ésta no prosperase».


