La Diócesis de Calahorra y La Calzada-Logroño ha indicado este viernes que se estudia el estado de los muros de la iglesia de la Asunción de Viguera, en donde han aparecido grietas en distintas partes del templo, una vez que se derrumbó su torre el pasado 23 de febrero, sin causar daños personales.
La Diócesis ha añadido que, ante la aparición de grietas en otras partes del templo, se han colocado testigos para ver su evolución; al mismo tiempo que se realiza un estudio sobre el estado de los muros para comprobar en qué situación se encuentran tras el derrumbe.
Por ello, para garantizar la seguridad de los fieles, el culto se desarrolla en espacios cedidos por el Ayuntamiento de Viguera, como desde que ocurrió el derrumbe, ha indicado en una nota. Respecto a las causas del derrumbe, ha señalado que la empresa encargada continúa con el trabajo en el desescombro, «una labor lenta debido a la cantidad de restos y a las dificultades de accesibilidad de la zona».
Durante estas labores se han recuperado elementos singulares, como las campanas, algunas yeserías y la veleta de la torre. Además, se trabaja en el tejado del templo y, una vez finalizadas estas tareas, los técnicos podrán determinar lo ocurrido.
La Diócesis ha recordado que, desde el primer momento, trabaja para poder dar la mejor solución a las familias afectadas en el menor tiempo posible. Ha reiterado su apoyo a las personas afectadas por este derrumbe de la torre, sobre todo a las familias que han perdido su vivienda y sus vehículos; así como a los vecinos de Viguera.
La Diócesis ha agradecido la colaboración al Ayuntamiento de Viguera y al Gobierno de La Rioja, con los que se trabaja de forma conjunta para la recuperación de este bien patrimonial. La iglesia de la Asunción de Viguera comenzó a construirse en el siglo XVI y su torre, que data del siglo XVII, está rematada con un chapitel octogonal y es de ladrillo.


