La Rioja no ha registrado casos de sarampión desde el año 2019, según los datos oficiales de Salud Pública, a pesar de que la cobertura de vacunación en la comunidad se encuentra por debajo del 95 por ciento recomendado para interrumpir la transmisión del virus. Una situación que podría facilitar la aparición de casos autóctonos, especialmente ante el aumento de casos que ya se está observando en España y en comunidades cercanas como el País Vasco.
El sarampión ha experimentado un repunte en el país. En los primeros meses de 2025 se han detectado 142 casos, en comparación con los 229 registrados durante todo el año 2024. Aunque La Rioja sigue libre de casos desde hace más de cinco años, la situación epidemiológica actual requiere de una vigilancia constante, tal y como se viene haciendo desde hace meses.
En la última década, la comunidad ha reportado solo tres casos: dos en 2019 y uno en 2017, lo que significa que la enfermedad no ha estado presente en la región durante más de cinco años. Sin embargo, esta tendencia también se observaba en otras regiones hasta hace unos meses, cuando comenzó el repunte en áreas como el País Vasco y Andalucía.
El sarampión es altamente contagioso, con una tasa de transmisibilidad cercana o superior al 90 por ciento. Un solo caso puede originar entre 12 y 18 contagios secundarios. Al ser una de las enfermedades más contagiosas, requiere que los niveles de inmunidad en la población sean muy altos para interrumpir su transmisión y erradicarlo.
La Asociación Española de Vacunología (AEV) ya había advertido hace más de un mes sobre brotes de sarampión en varios países europeos. Sin embargo, para evitar la propagación del virus, los niveles de inmunidad deben superar el 95 por ciento, un umbral que no se cumple en algunas comunidades autónomas, incluida La Rioja.
Según los datos del Sistema de Información de Vacunaciones (Sivamim) del Ministerio de Sanidad, la comunidad presenta una cobertura del 91 por ciento en la primera dosis de la vacuna triple vírica (sarampión, rubéola y paperas), administrada a los 12 meses de edad. En la segunda dosis, aplicada a los niños de 3 a 4 años, la cobertura desciende al 88 por ciento, por debajo de la recomendación mínima.
Ante el aumento de casos de sarampión en países cercanos, las autoridades riojanas ya han adoptado desde hace meses varias medidas para reforzar la prevención. Entre ellas, se ha realizado un estudio sobre la situación de la vacunación en niños nacidos entre 2015 y 2023 para actualizar la pauta en aquellos con dosis incompletas y se ha reforzado la detección temprana y notificación de posibles casos.


