En plena Reserva de la Biosfera, en los valles del Leza, Jubera, Cidacos y Alhama, entre paisajes que parecen sacados de otro tiempo, descansan los últimos vestigios de un pasado que se resiste a desaparecer. Iglesias cuyos campanarios ya no repican, ermitas que han visto generaciones de peregrinos, castillos que alguna vez fueron guardianes de caminos y monasterios que albergaron la sabiduría de siglos. La historia de la sierra riojana está escrita en piedra, pero el tiempo, la despoblación y el olvido han comenzado a borrar algunas de sus últimas páginas.
Un inventario elaborado por el Gobierno de La Rioja en la pasada legislatura pone negro sobre blanco una lista de construcciones en peligro de extinción y se convierte en un testimonio del abandono de la memoria colectiva. Más de sesenta bienes han sido catalogados, cada uno con su propia historia, cada uno con sus heridas abiertas: tejados hundidos, muros vencidos, humedad devorando la piedra y la maleza reclamando su espacio. Lugares que fueron el alma de pueblos hoy muchos de ellos deshabitados y que, sin intervención, corren el riesgo de convertirse en escombros irreconocibles si no se actúa sobre ellos como se hizo hace unos años con el último inmueble que se rehabilitó de este listado, la iglesia de Ribalmaguillo.
La declaración de esta tierra como Reserva de la Biosfera por la UNESCO en 2003 no solo destacó su riqueza natural, sino también su enorme valor patrimonial. Estos edificios, aunque maltrechos, siguen en pie, recordándonos la capacidad social y económica que tuvieron estos valles. Sus ruinas, si se les da una oportunidad, podrían convertirse en refugios para viajeros y fuente de turismo patrimonial, en espacios donde la historia se reconcilie con el presente y devuelva a estos pueblos parte de su esplendor perdido.
No es solo una cuestión de patrimonio, sino de identidad. Cada iglesia que se derrumba, cada ermita que desaparece bajo la hiedra, es un fragmento de la memoria riojana que se pierde para siempre. No hablamos solo de piedra y madera, sino de la vida que hubo entre sus muros, de los oficios, de la cultura y del esfuerzo de generaciones que levantaron estos monumentos. Su recuperación no es solo un acto de conservación arquitectónica, sino un gesto de respeto hacia quienes nos precedieron y una apuesta por el futuro de una tierra que aún tiene mucho que contar.
Los bienes de alto valor en peligro de extinción
Aunque la lista la componen más de sesenta inmuebles, es este lista reflejamos aquellos que se han valorado como bienes de valor alto o muy alto en cada uno de los valles.
Valle del Alhama-Linares
– Ermita de San Esteban de la Canejá (Cervera del Río Alhama):Su estado de conservación es muy precario habiéndose hundido ya parte de los muros Sur y Este así como una parte de la cúpula. Los muros restantes presentan diversos derrumbes y grietas de importancia que comprometen seriamente la supervivencia del bien. Importancia del bien muy alta (10)
– Botica de los Moros (Cervera del Río Alhama): Su estado de conservación es de ruina absoluta. A estas alturas resulta casi imposible reproducir su planta original y solo se mantienen en pie los muros del lado Oeste y en muy mal estado de conservación. Los desprendimientos de los muros son continuos y corre serio peligro de desaparición. Importancia del bien, alta (7)

Castillo de Jubera. Foto: Patrimonio Olvidado de La Rioja
– Convento de Nuestra Señora de Campolapuente (Cornago): Los restos de la iglesia del antiguo convento franciscano se encuentran en un estado de conservación malo. No sólo nos ha llegado a la actualidad muy reducido en cuanto a su estructura: la parte conservada presenta diversas grietas estructurales, ha sufrido un importante expolio de fábrica tanto en muros como en contrafuertes. El tramo de los pies ha desaparecido. Importancia del bien, alta (7)
– Casa de los Moros (Igea): En proceso de ruina. Las grietas verticales de gran envergadura en todas sus caras manifiestan la necesidad imperiosa de actuación sobre el bien patrimonial para evitar su desplome y pérdida total. Suciedad, maleza y restos de explotaciones agrícolas próximas son otro aspectos negativos en cuanto a su conservación. Importancia del bien, alta (8)
– Conjunto Iglesia de Santa María (Muro de Aguas): El estado de conservación de la iglesia es ruinoso y el de la torre está en riesgo de desaparición. Importancia del bien, alta (7)
– Iglesia de Santa María (Turruncún): Su estado de conservación es malo. Se ha hundido en fechas recientes parte del tejado hacia los pies aunque las bóvedas aún aguantan. Se ha perdido la cubierta de la sacristía así como gran parte del pórtico de entrada. El campanario se encuentra a su vez en mal estado, en especial el último tramo construido en ladrillo, en el interior ha habido importantes derrumbes que hacen imposible subir por la escalera de madera. Importancia del bien, alta (7).
– Ermita de Santo Domingo (Valdegutur): El inmueble está en riesgo de desaparición. Importancia del bien, alta (8)
Valle del Cidacos
– Iglesia de Santa Ana (La Escurquilla): estado de conservación ruinoso. Valor del bien, alto (7)
– Fábrica de Zapatillas Mendiola (Munilla): Está en riesgo de desaparición. Valor del bien, alto (7)
– Iglesia de Santiago (Navalsaz): Estado de conservación ruinoso. Valor del bien, alto (7)
– Iglesia de La Concepción (Poyales): Edificio en estado de ruina avanzada, sin cubierta y con riesgo evidente de desplome parcial del cuerpo de la torre, así como de las piezas de cornisa y teja que conserva sobre los muros perimetrales de iglesia, pórtico y torre. Valor del bien, alto (7)

– Iglesia de San Vicente (San Vicente de Munilla): El campanario corre extremo peligro de derrumbe. El interior de la iglesia ha perdido la cubierta con la excepción de una de las pequeñas capillas laterales, pero aún se mantiene el coro alto que cobija la pila bautismal y la sacristía aún conserva la bóveda y las policromías. En general, los muros del templo se mantienen en estado aceptable. Valor del bien, alto (7)
Valle del Jubera
– Iglesia de Santa María (Bucesta): Actualmente la Diócesis la tiene cedida a un particular que utiliza, cuida y tiene adecentado el edificio, al igual que su entorno más inmediato, para uso propio. Este bien patrimonial estuvo mucho tiempo abandonado. El templo de Santa María (Iglesia Vieja o la ermita de Bucesta) presenta algunas patologías como elementos vegetales y líquenes en cubiertas (muy afectadas las capillas laterales y sacristía, también la cabeza de los estribos o el muro de cierra Oeste sobre espadaña), fábricas e intersticios de la mampostería. Valor del bien, alto (9)
– Iglesia de San Juan Bautista (El Collado): El estado actual de este bien es desgraciadamente pésimo. Se ha desplomado prácticamente toda la cubierta e incluso alguno de los arcos fajones. Los muros presentan fuertes agrietamientos, desplome parcial y desmembramiento de fábrica. Valor del bien, alto (7)
– Castillo de Jubera (Jubera): La degradación del castillo es evidente por el paso del tiempo, la ausencia de medidas de conservación, su abandono y el emplazamiento a la intemperie y con clima extremado. Partes de muros y torres caídas, eliminación de cubiertas y estructuras de maderas, pérdida de cohesión de las fábricas, desaparición de lienzos, proliferación de matorrales, acopios de derrumbes, etc. son algunas de sus principales lesiones. Son apreciables mezclas de fábricas que obedecen a diferentes épocas y circunstancias históricas en cuanto a su uso. Valor del bien, alto (9).
– Ermita de San Miguel (Jubera): Estado de conservación ruinoso. Importancia del bien, alta (7)
– Ermita de Santiago (Jubera): Su estado actual es de ruina total. Se mantiene en pie los muros perimetrales prácticamente en todo su alzado. La cabecera ha perdido las bóvedas aunque la nave aún se mantiene a duras penas con gran acumulación de maleza en su extradós. Corre especial peligro de colapso el pilar del primer arco fajón. Valor del bien, alto (7)
– Minas de Jubera (Jubera): En 2012 se llevó a cabo la recuperación de las antiguas minas de plomo pero se evidencia una falta de mantenimiento. Hay panes en mal estado, el acceso está en malas condiciones, faltan vallados y el acceso a la fuente del túnel de los moros está erosionado y resulta peligroso. Valor del bien, alto (8)
– Iglesia de la Magdalena (La Monjía): Estado de conservación ruinoso. Valor del bien, alto (7)
– Iglesia de La Asunción (La Santa): Estado de conservación deteriorado. Valor del bien, alto (9)

Ermita de la Asunción. Foto: Patrimonio olvidado de La Rioja.
– Iglesia de San Miguel (Reinares): En riesgo de desaparición. Valor del bien, alto (7)
– Ermita de la Torre (Ribalmaguillo): Su estado de conservación es malo. Si bien en los últimos años se han realizado algunas pequeñas intervenciones por parte de descendientes, como su limpieza interior, tapado de aberturas en la cubierta o el acertado cierre del acceso (evitando así la entrada de ganado), presenta patologías muy preocupantes de cara a garantizar su conservación. Así por ejemplo se aprecian varias grietas verticales en los muros, o el desplome parcial de la fábrica de la cara Sur que ha producido un boquete que deja ver el interior. Valor del bien, alto (8)
– Iglesia de Santa María (Robres del Castillo): Su estado es de ruina total. Los pies del templo han desaparecido quedando el resto de la nave directamente a la intemperie. En abril del pasado año 2020 el precario estado estructural del templo, empujado por las fuertes lluvias, causaron el derrumbe de la parte occidental de la bóveda de la nave. Su situación parece indicar un colapso inminente, sólo soportada por la buena calidad de su fábrica. Valor del bien, alto (8)
– Iglesia de la Asunción (Zenzano): El edificio de La Asunción fue restaurado hace unos años en su espadaña y husillo exterior que se encontraban en muy mal estado. El resto exterior de la construcción exhibe presencia de herbáceas en fábrica y tejado, desconchones de antiguos revocos, manchas de humedades, reparaciones poco apropiadas y restos a modo de ruina del pórtico. Valor del bien, alto (8)
Valle del Leza
– Monasterio de San Prucendio de Monte Laturce (Clavijo): El estado es de ruina absoluta. Los elementos de mayor relevancia que aún sobreviven cómo uno de los arcos de la iglesia baja así como la cripta está en peligro de desplome inminente. Bien patrimonial incluido en la “Lista Roja del Patrimonio” de la Asociación Hispania Nostra. Valor del bien, muy alto (10)
– Iglesia de San Juan Bautista (Larriba): Su estado actual es de ruina absoluta. Se han hundido todas las bóvedas tanto las de la nave como las de la cabecera, arrasando con todos los elementos interiores a su paso. Los muros perimetrales presentan abundantes y grandes grietas, incluso arqueamientos, que hacen pensar en un riesgo alto de derrumbe. Valor del bien, alto (8)
– Iglesia de la Asunción (Luezas): Hace poco tiempo, en el año 2019, el Gobierno de La Rioja y el Ayuntamiento de Soto en Cameros financiaron un proyecto de restauración que contempló la sustitución integral del tejado de la iglesia y de la torre. La inversión aproximada fue de 47.000 euros. El tejado fue desescombrado, saneado y limpiado (estaba lleno de tierra, maleza e incluso algún árbol), colocándose una armadura metálica sobre la que se dispuso un tejado de chapa roja. De este modo se ha asegurado que no se hundiera la cubierta ni continuara la filtración de aguas hacia el interior. Está preparado que en una siguiente fase se coloquen las tejas y en unas futuras, acometer intervenciones en el interior de la iglesia. Valor del bien, alto (8)
– Ermita de Nuestra señora de los Remedios (Montalbo en Cameros): En proceso de arruinarse. La cubierta de teja presenta desplazamiento de tejas, y diversas fisuras y grietas hacia el interior. Preocupante es el desgajamiento del muro de Este de la cabecera respecto de la estructura de la nave, proceso que se ha visto agudizado en los últimos años. Ha sufrido expolio de la mitad izquierda del arco de entrada, forzándose para ello la enorme pieza de sillería del arranque que se ha dejado allí. El interior de la nave está lleno de inmundicias. Valor del bien, alto (9)
– Iglesia de San Miguel (Montalbo en Cameros): En situación crítica presenta numerosas patologías y desperfectos: grietas, alguna de gravedad como la que recorre la cabecera en vertical, pérdida de la mayor parte de revocos y decoraciones, desplome completo de la bóveda de crucería del segundo tramo, acumulación de suciedad, derrumbes y excrementos de animales (también cuerpos y restos óseos de animales muertos) en el suelo de la nave, apertura de boquetes en las bóvedas, maleza a los pies de la fábrica incluso en todo su alzado encubriendo su fábrica, vegetación en la cubierta e interior, etc. valor del bien, alto (7)
– Santa María (Santa María en Cameros): Parcialmente destruido. El estado de la iglesia es de ruina total, una ruina de grandes proporciones de lo que fue una magnífica construcción religiosa del Camero Viejo. Valor del bien, alto (8)

Iglesia del Dulce Nombre de María de Torremuña. Foto: Patrimonio olvidado de La Rioja
– Santa María la Blanca (Torremuña): El templo está parcialmente destruido y con numerosas patologías en un estado CRÍTICO ya que aún se puede recuperar. De forma resumida presenta diversas grietas verticales en muros estructurales (especialmente en fachada Oeste), pérdida de fábrica de cimientos en base de paramentos, desplazamiento de piezas de nervios y aberturas en cubierta que aún conserva (el tramo final cayó y está a cielo abierto). Valor del bien, muy alto (10)
– Ermita de Serrias (Treguajantes): El conjunto de Serrias está en un estado de conservación pésimo. Las techumbres se han perdido por completo. Algunos muros, como el Norte de la ermita y el medianil entre ambas construcciones, se han derrumbado. Valor del bien, alto (7)
– Iglesia de San Martín (Tregujantes): La parte con mayor deterioro se concentra en las cubiertas del edificio, habiéndose perdido en gran parte que han caído a su interior, y de la torre. El desplome de la cubierta de los pies provocó que el coro alto se viniera abajo. Hace unos años -2011- en este tramo del templo se instaló a modo temporal una cubierta de chapa metálica a dos aguas. Esta solución también se aplicó a la capilla al Norte de la cabecera. Valor del bien, alto (8)
– Tejera de Velilla (Velilla de Cameros): La estructura en general se encuentra en un estado de conservación aceptable, habiéndose mantenido la estructura general salvo la bóveda de la tejera donde se situaba la salida de humo. La medidas de conservación preventiva han sido imprescindibles en su preservación ya que antes los animales campaban a sus anchas por la tejera e inmediaciones, incluso usando las bocas como refugio. Las principales causas del deterioro vienen derivadas por su propio emplazamiento, en un medio natural de gran vegetación, y su falta de uso y mantenimiento estructural. Valor del bien, alto (9)


