Si alguien tenía alguna duda de que el presidente de La Rioja, Gonzalo Capellán, era un verso suelto dentro del PP, este lunes ha salido de dudas. Al toque de corneta emitido por el líder de su partido a nivel nacional, Alberto Núñez Feijóo, el dirigente riojano ha respondido que toca esperar para tomar una decisión. Al menos, hasta el miércoles. El Consejo de Gobierno abordará este martes la propuesta del Ministerio de Hacienda sobre la condonación de deuda a las comunidades autónomas (448 millones de euros en el caso de la riojana) y esperará a conocer los argumentos del Consejo de Política Fiscal y Financiera (CPFF) que se celebrará el próximo miércoles para responder al respecto.
Y es que el Ministerio de Hacienda ha presentado este lunes una propuesta para que el Estado asuma 83.252 millones de euros de deuda de todas las comunidades autónomas, una iniciativa que parte del acuerdo de investidura alcanzado con ERC y a la que se opone frontalmente el PP, que gobierna en la mayoría de las regiones. Con esta condonación, el Gobierno pretende compensar a las comunidades autónomas por el sobreendeudamiento al que se vieron sometidas durante la crisis financiera debido a los recortes en financiación, ha explicado la vicepresidenta primera y ministra de Hacienda, María Jesús Montero.
Hacienda ha remitido esta propuesta, junto con la metodología «objetiva y transparente» del cálculo de cuánta deuda asumirá de cada región, a todas las comunidades autónomas, que abordarán y votarán esta cuestión en el Consejo de Política Fiscal y Financiera (CPFF). La vicepresidenta ha subrayado que todas las comunidades autónomas del régimen común se verán beneficiadas, incluidas las que no tengan deuda con el Estado, para no penalizar a las regiones «que pudieron y quisieron salir a los mercados», lo que implicará la asunción de deuda con terceros.
Oposición del PP
El primer escollo de la propuesta será la votación en el CPFF, que previsiblemente se salvará gracias a que Hacienda tiene la mitad de los votos, ya que el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, ha avanzado que los presidentes autonómicos de su partido la rechazarán por entender que es un «pago» a los independentistas catalanes.
Los dirigentes populares han calificado la medida como un ejercicio de trilerismo, trágala, despilfarro, ofensa y desprecio. Todos salvo uno: el PP de La Rioja. El Gobierno andaluz denunció el «trilerismo» político del Ejecutivo central tras el acuerdo alcanzado con ERC para la condonación de un 22 % de la deuda de la Generalitat con el Fondo de Liquidez Autonómica (FLA), lo que equivale a 17.104 millones de euros, todo ello -ha dicho la consejera de Economía, Hacienda y Fondos Europeos, Carolina España- para «pagar la fiesta del independentismo» y ha anunciado que seguirá proponiendo que se haga una reforma del sistema.
El presidente de Aragón, Jorge Azcón, ha reiterado su rechazo al proyecto de condonación de la deuda autonómica que el Ministerio de Hacienda porque lo ve “un mal negocio para los aragoneses” y que solo busca beneficiar políticamente a quienes han apoyado la presidencia de Pedro Sánchez.
El Gobierno de Canarias ha criticado el acuerdo alcanzado entre el Ejecutivo central y ERC para la condonación de un 22 % de la deuda de la Generalitat con el Fondo de Liquidez Autonómica. Pide que se aplique a las islas el mismo trato y ha mostrado su preocupación por este acuerdo, «negociado a espaldas de las comunidades autónomas» cuando está prevista una reunión el próximo miércoles para abordar el asunto en el Consejo Interterritorial de Política Fiscal y Financiera.

La presidenta cántabra, María José Sáenz de Buruaga (PP), ha rechazado la propuesta del Gobierno de España para que el Estado asuma parte de la deuda de las comunidades autónomas, que, a su juicio, es «un trágala que perjudica a Cantabria». «¡Que no nos engañen! La condonación de la deuda es una maniobra trilera», ha escrito la jefa del Ejecutivo cántabro en su perfil de la red social X.
El presidente de la Junta de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, ha avanzado que rechazarán la propuesta de condonación de la deuda a las comunidades autónomas porque supone que los españoles pagarán el «despilfarro» de los «separatistas» catalanes, que Sánchez «perdona».
El Gobierno Vasco ha recordado que Euskadi se rige por el modelo del Concierto Económico y que ello implica un «riesgo unilateral» para sus cuentas, por lo que nunca ha acudido al Fondo de Liquidez Autonómica (FLA) y ha indicado que tiene su propio sistema de financiación, un sistema de responsabilidad fiscal que solo le permite gastar lo que recauda.
El presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, ha vuelto a manifestar su rechazo a la condonación de la deuda que el Gobierno ha anunciado para todas las regiones, ya que es algo que Galicia «no necesita», sino que requiere una reforma de la financiación autonómica.
La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, ha censurado la medida, «un trágala» que, según la dirigente del PP, el Gobierno quiere «imponer a punta de pistola» a todos los españoles.»No se puede tener más cara dura y no se puede ser más arbitrario», ha declarado.

FOTO: EFE/ Javier Etxezarreta.
El Gobierno de la Región de Murcia consideró «una ofensa y un nuevo trato de privilegio hacia Cataluña» que a 48 horas del Consejo de Política Fiscal y Financiera (CPFF), el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, «pacten bajo mano» la condonación de la deuda a Cataluña, según fuentes de la administración autonómica.
La Generalitat Valenciana ha lamentado que la «deslealtad institucional» y el «desprecio» del Gobierno central por las autonomías «parece no tener límites» con la imposición de una medida, la asunción de la deuda de las comunidades, que tiene que acordarse en el Consejo de Política Fiscal y Financiera de esta semana.
Acuerdo con ERC
La propia Montero ha admitido en la presentación que esta iniciativa parte del acuerdo de investidura con ERC y, de hecho, ha sido la formación independentista la que ha avanzado esta mañana, horas antes de la rueda de prensa, que se condonaría 17.104 millones de euros de la deuda de Cataluña.
Una vez superado el CPFF se celebrarán reuniones bilaterales técnicas con cada comunidad autónoma y, posteriormente, la propuesta se plasmará en una ley orgánica, lo que implica que necesitará una mayoría absoluta en el Congreso de los Diputados para resultar aprobada.
La vicepresidenta confía en que la ley esté en vigor antes de final de año y a partir de entonces comenzará la cancelación de la deuda de las comunidades que se adhieran al programa -es «voluntario», ha insistido-, acompasada a los vencimientos (principal e intereses), en un proceso que se podría alargar casi una década.
Esto permitirá aliviar la carga de intereses de las regiones e impulsará su autonomía financiera, facilitando su salida a los mercados, ha apuntado Montero, que ha dicho que vería «marciano» el voto en contra de las regiones del PP, por lo que espera que velen por sus intereses en lugar de «seguir a pies juntillas» las indicaciones de Génova.
Andalucía, la comunidad más beneficiada
La metodología planteada por Hacienda para calcular la deuda que se condona a cada comunidad pretende hacer un reparto objetivo, que no penalice ni a las regiones que se endeudaron menos, ni a las que son más eficientes en su gasto ni a las que han subido impuestos para paliar la falta de financiación.
Así, en una primera fase Hacienda calcula que las regiones se vieron obligadas a sobreendeudarse en unos 80.310 millones entre 2009 y 2013 por la falta de financiación y reparte el 75 por ciento de este desfase (60.232 millones) en función de la población ajustada, lo que se traduce en la condonación media del 19,3 por ciento de la deuda.
En una segunda fase corrige estos datos para garantizar que todas las comunidades autónomas ven condonada al menos el 19,3 por ciento de su deuda, para lo que asigna 11.514 millones adicionales a las cinco comunidades que quedan por debajo de ese porcentaje: Baleares, Castilla-La Mancha, Cataluña, Murcia y Comunidad Valenciana.
En la tercera fase se hacen dos ajustes adicionales, uno de ellos para elevar la asignación hasta el máximo por habitante ajustado (el de Comunidad Valenciana, con 2.284 euros) a todas las comunidades autónomas que entre 2010 y 2022 recibieron una financiación por debajo de la media, lo que eleva la cifra total en 10.590 millones.
El segundo ajuste premia con 917 millones a las comunidades autónomas que hayan usado sus competencias para aumentar la recaudación del IRPF -contribuyendo así, explica Hacienda, a devolver su propia deuda-, con una condonación extra del diez por ciento para quienes lo hayan subido por encima de la media y un cinco por ciento para el resto.
La aplicación de estos criterios situaría a Andalucía como la región más beneficiada, con 18.791 millones condonados, seguida de Cataluña (17.104 millones) y Comunidad de Madrid (8.644 millones).


