Los vecinos de Haro se han topado este lunes con un amanecer digno de una película de acción. En torno a un centenar de agentes de la Guardia Civil -entre ellos, miembros del Grupo de Acción Rápida (GAR), su unidad de élite- se han desplegado desde primera hora de la mañana por varios puntos de la ciudad, en el marco de una operación contra la delincuencia violenta, según han trasladado a NueveCuatroUno fuentes próximas a la investigación.
La autoridad judicial coordina este espectacular operativo, que se ha desarrollado en el entorno de El Mazo, pero también en las inmediaciones de los Jardines de la Vega. Cabe recordar que el pasado mes de septiembre muy cerca de allí se produjo el asesinato de un hombre de 61 años en su vivienda de la calle Italia, si bien no ha trascendido si existe alguna relación entre estos hechos y el operativo desplegado este lunes en la capital riojalteña.
Fruto del operativo -iniciado en torno a las cuatro de la madrugada- la Guardia Civil ha detenido a al menos seis personas, presuntos miembros de una organización caracterizada por el uso extremo de la violencia en sus actuaciones.
Los agentes del Instituto Armado han practicado varias entradas y registros domiciliarios, acompañados de perros del Servicio Cinológico, especializados en la detección de drogas, armas y dinero en efectivo. Será necesario esperar hasta conocer más detalles sobre el resultado de las actuaciones desarrolladas este lunes en Haro, pues el juzgado ha decretado el secreto sumarial sobre la causa.
Posible vinculación con un asesinato
Fruto de ese secreto de sumario, la Guardia Civil no confirma ni desmiente el objetivo del espectacular despliegue de este lunes, si bien en Haro prácticamente no hay vecino que no lo relacione con el asesinato de Felipe, un hombre de 61 años, el pasado 7 de septiembre en su vivienda de la calle Italia.

Desde que los recursos de emergencias encontraran su cadáver poco o nada ha trascendido sobre una investigación desarrollada en el más escrupuloso celo por parte de la Unidad Orgánica de Policía Judicial de la Guardia Civil. Durante largas horas, el personal del Laboratorio de Criminalística analizó pormenorizadamente el domicilio de la víctima -que presentaba evidentes signos de violencia-, así como los contenedores de basura ubicados en sus inmediaciones.
Tal y como explicó entonces NueveCuatroUno, varios conocidos de Felipe -vinculado durante muchos años al menudeo en Haro- aseguraron verlo «especialmente nervioso» en los días previos al asesinato y durante las semanas posteriores al asesinato la Guardia Civil admitía que se mantenían abiertas todas las hipótesis respecto a un crimen que quebró el ambiente de felicidad de una ciudad entregada a las Fiestas de la Vega.
Durante cinco largos meses, los investigadores del asesinato han ido atando cabos para localizar a todos los implicados y ahora -a falta de una confirmación oficial- las pesquisas parecen haber llegado a buen puerto.


