A los pies de la Sierra de la Demanda, un equipo sigue haciendo historia. Es el Anguiano, que lleva el nombre de su pueblo con orgullo a lo largo de La Rioja, Navarra, Aragón y el País Vasco. Recién ascendidos a Segunda Federación, los serranos suman 30 puntos y se sitúan siete puntos por encima del descenso directo. Son, con diferencia, el menor presupuesto de la categoría y encima, con jugadores no profesionales. Futbolistas con trabajos comunes que ya han doblegado a la UD Logroñés, a la SD Logroñés y en la pasada jornada, al Arenas de Getxo.
José Miguel Neila es directivo del club e hijo del histórico presidente. Lleva en la entidad desde los dieciséis años, cuando empezó como jugador. Luego fue delegado y además, colaboró en tándem con su padre. Ahora, este integrante de la familia Neila coordina la estrategia deportiva junto a Héctor Urquía, el entrenador. Lo primero, valora el presente: «A principio de temporada, no lo hubiéramos esperado. Si nos hubieran preguntado en noviembre, hubiera dicho otra cosa. Creo que ya hemos dejado de ser una sorpresa y somos ya una realidad en la categoría».

Foto: CD Anguiano
«Damos la cara todos los días y sacamos partidos adelante contra rivales muy fuertes porque lo hacemos bien. Hemos reducido a la Sociedad, nos tira dos tiros a puerta. Uno nos tiró el Arenas, el Utebo no nos avasalla. Estamos bien a nivel defensivo y lo estamos haciendo bien de cara a gol», explica Neila. De los últimos cuatro encuentros, el Anguiano ha ganado tres y ha empatado otro. A domicilio, superó al Utebo (1-3) y a la SD Logroñés (0-1). En Isla, empató ante el Calahorra (1-1) y tumbó al Arenas (1-0).
Todo ello, con jugadores que se no se ganan su sustento con el balompié. Hay un carnicero (Samuel Azofra, autor de la victoria ante la UD Logroñés, que acabó con la etapa de Miguel Flaño), técnicos de ITV (Moha) o agricultor (Edu Medrano). «Somos un club prácticamente amateur y estamos luchando de tú a tú con equipos de este nivel. La falta de tiempo que tienen los chavales para entrenar la suplen con ganas, energía y carácter. Esto nos está llevando a la temporada que estamos haciendo», explica el directivo.

Moha celebra un gol ante el Izarra / Foto: CD Anguiano
«Es la mejor época del Anguiano, nunca hemos estado en una categoría inferior a Tercera. Sí que hemos tenido equipo para subir desde Tercera otros años, si la exigencia del club hubiera sido otra», afirma. Lo hace en referencia a la inexistencia de presión por el ascenso de una entidad familiar, donde cada playoff se ha tomado como una fiesta. «Desde luego que es el mejor momento de la entidad. Nunca nadie habría soñado que un equipo de un pueblo de 500 habitantes estuviera aquí y dando la cara».
Bloque compacto con incorporaciones de nivel
Tras superar al Ardoi en junio del año pasado para ascender, el Anguiano lo tuvo claro: máxima continuidad y mantener un grupo unido. Claro, también con refuerzos: «Queríamos fichar gente de nivel de la categoría, que entrase dentro de nuestras posibilidades económicas», valora Neila. También subraya el acierto de la estrategia deportiva, con la vuelta de Álvaro o los fichajes de Zaldúa o Sergio López, además de las llegadas de Roberto Santamaría e Imanol Barace: «Nos dieron un salto de calidad muy grande».
Crucial resultó fue la figura de Barace, autor de seis goles y cinco asistencias durante esa primera vuelta. Según José Miguel, recaló en el Anguiano tras rescindir de su anterior club a intentar hacerlo lo mejor posible para que le sirviera como trampolín a otras posibles salidas: «Se partió la cara por el club. Para mí, fue el mejor extremo derecho de la primera vuelta y le llegó el premio con una oferta deportiva y económica del Extremadura. Nos alegramos muchísimo con él, se ha portado como un señor. Estamos en contacto con él frecuentemente y le deseamos lo mejor».

Barace celebra un gol marcado a la UD Logroñés / Foto: CD Anguiano
En invierno, los serranos han incorporado a tres jugadores. Por un lado, el regreso del punta Manu Calvo, acompañado por los atacantes Ayoub y Lizarraga: «Hemos fichado lo que necesitábamos». No se mira solo un perfil futbolístico, sino humano: «Esto es nuestro hobby. No vivimos ninguno de ello. Si vas a tu hobby y no te lo vas a pasar bien con los amigos, disfrutar y pelear el uno por el otro… eso se transmite en el campo. Lo primero que preguntábamos de los fichajes era cómo eran como persona y cómo encajarían en el grupo».
Esa química se nota en el campo y funciona también a nivel de espectadores: «Viene más gente que el año pasado, porque la categoría es más atractiva. Para la gente del pueblo es una novedad, tenemos bastante más socios. Ha habido gente de Logroño, familias de jugadores y directivos que se han hecho socios. Durante toda la temporada estamos siendo un número estable, tanto cuando hemos ido octavos, como al rozar el playout».
Requisitos adaptados a la realidad del fútbol modesto
Por fortuna para el Anguiano, los requisitos se han suavizado y puede cumplirlos. Lo explica José Miguel Neila: «Sobre el papel, la categoría exige muchas cosas. El tema de la luz lo hemos solventado jugando por la mañana, porque la inversión se iba por encima de los 100.000 euros y era imposible para nosotros. Sobre el campo no nos han pedido nada, aunque el Ayuntamiento sí nos ha hecho dos gradas. Lo más complicado para nosotros ha sido adaptarnos a más fichas profesionales (mínimo de 14)».

Celebración del Anguiano tras vencer a la SD Logroñés en Las Gaunas / Foto: CD Anguiano
Otro límite es el presupuesto, porque la RFEF marca un mínimo de 400.000 euros. «Nosotros estamos bastante, bastante, bastante, por debajo. La Federación nos dijo que había un periodo de 3-4 años en donde, si nos manteníamos, debíamos adecuar el presupuesto (a esa cantidad). Entiendo que tienen que poner límites, pero no realmente tajantes. Si buscan el bien del fútbol humilde de siempre, a un club como el nuestro no pueden cortarnos las alas el año que subimos. A nosotros o a casi cualquiera que suba en La Rioja, que tiene muy complicado llegar a 400.000.
Neila afirma que, obviamente, la categoría «no es rentable». «Estamos trabajando mucha gente por amor al arte, a nuestro pueblo, a llevar el nombre de nuestro pueblo a lo más alto. Pensar que el equipo puede crecer mucho más de lo que estamos este año sería de necios», relata. «Somos el presupuesto más bajo, tenemos que buscar ingenio a la hora de fichar, con jugadores que busquen un trampolín para acabar en otros clubes más potentes. Si un año pensamos que tenemos que ir a por los mejores jugadores de la categoría, estaremos cavando nuestra tumba», termina.


