Nuevo episodio de violencia en el fútbol riojano, con insultos hacia el colectivo arbitral, golpes y una tangana multitudinaria en el campo y la grada justo al final del partido. Ha ocurrido en el Bañuelos – Sporting Cascajos, de Regional Preferente, finalizado con 3-3 en El Poste. El Sporting Cascajos, tal y como ha expresado en un comunicado, ha presentado denuncia ante la Policía Nacional. Asimismo, para apoyar su versión de los hechos, ha aportado un vídeo tanto a las fuerzas de orden público como a la Federación Riojana de Fútbol.
Según relata el colegiado en un acta a la que ha tenido acceso NueveCuatroUno, todo arrancó a partir del minuto 80. En ese momento, se activó la fase 1 del protocolo contra la violencia verbal: «Una persona ubicada en la grada del campo, identificada como seguidor del club local, insulta a mi asistente número 2, dirigiéndose a él en los siguientes términos: ‘Te voy a cortar los huevos’, en actitud amenazante».
Ocurrido este hecho, el árbitro inició el protocolo de violencia verbal, detuvo el partido y pidió al delegado de campo una advertencia pública para que dicha persona «depusiera su actitud». El asunto, sin embargo, fue a más según el propio árbitro: «En el minuto 89 de partido, de forma repentina, sucede una grave pelea en la grada, estando involucrados el aficionado advertido y el entrenador del Sporting de Cascajos, quien también se encontraba viendo el partido desde la grada».
Como reacción a lo anterior, el colegiado relata lo siguiente: «Un jugador del Bañuelos «saltó deliberadamente fuera del campo, uniéndose a la pelea y provocando que el resto de jugadores y cuerpos técnicos de ambos clubes participaran en el conflicto, dando comienzo a una tangana multitudinaria, aunque una buena parte de ellos intentaron persuadir la pelea». Ante tal suceso y «la imposibilidad de detener la pelea multitudinaria, el árbitro se vio obligado a pitar el final del partido y requerir al delegado de campo local la presencia policial.
Dicha tangana se saldó con un expulsado en ambos equipos durante ese minuto 89, ambos por el mismo motivo: «participar en una pelea multitudinaria golpeando de forma violenta y agresiva a jugadores, adversarios y personas presentes en la grada». Además de ello, el colegiado refleja también la identificación en el vestuario de un jugador del Bañuelos, de quien afirma lo siguiente: «En el minuto 89, agrede a un jugador rival propinándole un rodillazo de manera violenta y agresiva y llegando a poner en peligro su integridad física».
Por si fuera poco lo ocurrido, el asunto no acabó ahí. Según el colegiado, el aficionado que inició el conflicto con los insultos al asistente se dirigió a él con los siguientes términos: «Ya sé que va a venir la Guardia Civil. si quieres te doy el DNI o te doy un par de hostias, tú decides». «Ese instante reactivó la discusión entre aficionados del club local contra jugadores del equipo visitantes, teniendo que ser separados», continúa el acta.
«Ante esos hechos, pido que ese aficionado abandone la zona de vestuarios y vuelvo a solicitar la presencia policial, teniendo que llamarles por mí mismo. Una vez llegó la policía, nos acompañaron y escoltaron hasta que abandonaron las instalaciones deportivas», concluye el colegiado. Ninguno de los delegados ha acabado firmando el acta.
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Dos versiones diferentes de los hechos
Tras estos hechos, fuentes del Sporting Cascajos apuntan a NueveCuatroUno que recurrirán la expulsión de su futbolista, por considerarla injusta. «Un jugador nuestro ha sido agredido por parte de los aficionados, que eran padres de jugadores del Bañuelos y también por jugadores del Bañuelos. O sea, un grupo de ocho o nueve personas han agredido a un jugador nuestro». Según dicho club, esta acción conllevó «moratones, arañazos» con «parte médico». Y por tanto, la denunciarán ante la Policía Nacional.
Asimismo, consideran que el árbitro pitó el final injustamente, «pues quedaban dos minutos por jugarse». «Nosotros hemos impugnado el acta, creemos que el árbitro no pudo ver mucho lo que pasó. Por eso, hemos aportado vídeo a la Policía y a la Federación», valoran.
Mientras tanto, desde el Bañuelos explican lo siguiente: «Al lado contrario de los banquillos estaban tres componentes del Cascajos, uno de ellos el presidente-entrenador. Estaba sancionado, no podía estar ahí. Estaba dando instrucciones y a parte de ello, increpando a nuestros jugadores y faltándoles el respeto. El padre de uno de nuestros jugadores le recriminó la actitud y ahí vino todo el conflicto. Si hubiera pitado el árbitro un minuto antes, no pasa absolutamente nada. Ya estaba terminado el partido y estábamos todos deseando que acabase». Según su testimonio, el árbitro había añadido cinco y ya pasaban seis o siete de ese tiempo.
«Que ellos no se quiten culpa, porque la tuvieron. La actitud que tuvieron no fue la correcta y más, siendo directivos», explica este integrante del club local. De hecho, denuncia asimismo un incidente no reflejado en el acta: «Ellos nos hicieron un desperfecto en el váter del vestuario, rompieron una cisterna. Nosotros queremos que ellos se encarguen de los gastos que han ocasionado. Dijeron que se me ha caído, pero eso no se cae porque sí, fue a malas, le pegó una patada y lo estropeó».
Para este directivo del Bañuelos, la actitud de los mencionados tres integrantes del Sporting Cascajos «tuvo mucha de la culpa de lo que pasó». Define su comportamiento como «incendiario» y por último, subraya que el comunicado emitido por el Sporting Cascajos «no tiene nada que ver con la realidad».


