Rafael Louzán, nuevo presidente de la Real Federación Española de Fútbol, ha expresado tres deseos el día en el que ha sido nombrado, por el propio fútbol español, máximo responsable del ente federativo. El primero, un mensaje muy de estas fechas: «Ha llegado la hora de la paz, de la estabilidad». El segundo, sobre el próximo Mundial 2030 que se va a jugar en España: «Queremos de Valencia y Vigo sean también sedes del Mundial». Y el tercero, en lo tocante a lo riojano, sobre una situación que se estaba alargando en el tiempo por culpa de este periodo de indefinición al frente de la Federación Española, la renovación de Luis de la Fuente.
A este respecto, el gallego Louzán ha sido claro: «Le llamaré hoy mismo, y afrontaremos próximamente su renovación». Situación que no se había solventado hasta el momento, y que el entrenador jarrero se había encargado de manifestar durante las dos últimas convocatorias de la selección absoluta, actual campeona de Europa y también de la Nations League, y un contrato muy por debajo de los éxitos deportivos que ha logrado el técnico de Haro desde que hiciera con el mando de la selección en sustitución de Luis Enrique.


